30 JUN. 2025 EH Bildu cree que no puede haber Pacto de Salud sin el apoyo sindical Pello Otxandiano lamenta que en las negociaciones del Pacto de Salud hayan prevalecido «las prisas por cerrar el proceso» y «el ánimo de lucro». El portavoz parlamentario de EH Bildu sitúa su rechazo en que no cuenta con el respaldo de los sindicatos de Osakidetza. Rueda de prensa de Pello Otxandiano sobre el proceso del Pacto de Salud. (Oskar MATXIN EDESA | FOKU) GARA BILBO El portavoz de EH Bildu en el Parlamento de Gasteiz, Pello Otxandiano, advierte de que «no se puede llamar Pacto de Salud a algo que cuenta con el rechazo de prácticamente todos los representantes de los trabajadores de Osakidetza». En este sentido, critica que hayan prevalecido «las prisas por cerrar el proceso». Otxandiano hizo balance ayer, a través de su blog, de lo que califica como el «no-Pacto de Salud», en cuya mesa de trabajo se cerró el pasado viernes la tercera fase, de líneas estratégicas, para acometer ahora una nueva etapa, de seguimiento. Y un día después de que su homólogo jeltzale, Joseba Díez Antxustegi, manifestase que EH Bildu «no ha estado a la altura» y mostrase su «decepción». El «principal escollo» del Pacto, a juicio de Otxandiano, ha sido la manera en que se ha planteado la relación público-privada. Considera que «no se ha blindado la sanidad pública de manera suficiente frente al ánimo de lucro», razón «fundamental» por la que EH Bildu no lo haya suscrito. Incide en que, aunque «se ha dicho de forma reiterada que el texto recogía el compromiso de no exceder el 6% de nivel de concertación con la sanidad privada y que eso era suficiente para acreditar el compromiso con la no privatización», el propio diagnóstico de la Mesa de Salud «reconoce que es un indicador difuso, porque se desconoce qué es exactamente lo que computa». De este modo, remarca que la relación de Osakidetza con el sector privado «va mucho más allá» de los conciertos del Departamento de Salud. Según destaca, las cuentas del Gobierno de 2025 reflejan «una tendencia hacia la privatización», ya que «el gasto dirigido a la concertación sanitaria ha crecido un 9,1% con respecto al año anterior, el dirigido a la concertación sociosanitaria un 47% desde 2023, el presupuesto para cubrir las derivaciones ha pasado del 4,4% al 6,5% desde el ejercicio anterior al presente». PROCESOS DE PRIVATIZACIÓN Asimismo, advierte de que, en los últimos años, se han producido «procesos de privatización de servicios no sanitarios, pero sí críticos» como el centro logístico de Iurreta, «ahora paralizado» pero que se desconoce «qué va a pasar de cara al futuro». Por otro lado, plantea que «las vías por las que el ánimo de lucro va a poder avanzar en la prestación del servicio de salud van a ser variadas». En este sentido, señala que hacer frente a las listas de espera «por medio de derivaciones» como «práctica habitual» supondría «ahondar en la dependencia del sistema público con la sanidad privada». También cree que «sobran razones para recelar» teniendo en cuenta el contexto en el que se va a desenvolver la sanidad pública en los siguientes años porque «Europa camina hacia el 5% del PIB en defensa, lo cual solo se puede realizar recortando servicios públicos», entre los que la sanidad es el más costoso. Una circunstancia, añade, que se produce en un marco de envejecimiento de la población que va a requerir un aumento de la inversión pública en sanidad para «mantener los estándares de calidad». La digitalización, junto al uso del dato, es otro de los factores que, a su entender, va a «propiciar nuevas posibilidades para que el ánimo de lucro encuentre nuevos espacios en la prestación del servicio de salud». CLAVEMás allá de la postura de la que es «la segunda fuerza en el Parlamento Vasco con 27 escaños», estima que «no se puede llamar Pacto de Salud a algo que cuenta con el rechazo de prácticamente todos los representantes de los y las trabajadoras de Osakidetza».