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SEGUNDA

Blando en defensa y plano en ataque, el Eibar cierra la primera vuelta con derrota

Iñigo Córdoba, al que anularon un gol en el segundo 18, sentenció para el Burgos. Los armeros siguen fuera de descenso pese a su mal partido.

Mollejo protege el balón ante Corpas. (LALIGA)

Menuda despedida de la primera vuelta perpetró el Eibar en El Plantío. Plano en ataque, blando en defensa, directamente desaparecido durante muchos minutos, el equipo no tuvo nada que ver con el que había enlazado dos victorias por primera vez esta temporada. Claro que esos dos triunfos habían llegado en Ipurua, donde el Eibar ha sumado casi todos sus puntos. A domicilio solo han sido tres, lo que le convierte en el peor visitante de Segunda y en el único que no ha ganado un solo partido fuera de su estadio.

Habría sido un milagro hacerlo en El Plantío, porque prácticamente no probó a Cantero hasta los últimos minutos, cuando el Burgos ya ganaba y tocaba lanzarse a la desesperada. Beñat San José metió toda la pólvora del banquillo, incluso a Jair para probar fortuna a balón parado en el descuento, pero ya era demasiado tarde, más aún ante un equipo tan contundente en defensa como el Burgos, al que nadie ha sido capaz de remontar todavía. La intervención tendría que haber llegado bastante antes, porque el Eibar se vio inferior desde el pitido inicial pero el marcador se mantuvo igualado una hora.

En realidad, Iñigo Córdoba marcó a los 18 segundos, aprovechando un doble error visitante, pero el gol no valió por fuera de juego previo. No bastó para espabilar al Eibar, desaparecido hasta el descanso.

Y también en la reanudación. Otro error de Arambarri, desafortunadísimo ayer, permitió marcar a Iñigo Córdoba a la hora de juego. Éste sí valió. Pudieron llegar otros dos antes de que, con los cambios y a la desesperada, el Eibar apretara por fin y llevara balones al área. Era demasiado tarde y no sonó la flauta.