11 ENE. 2026 DE REOJO El tiempo de nunca Raimundo FITERO {{^data.noClicksRemaining}} Para leer este artículo regístrate gratis o suscríbete ¿Ya estás registrado o suscrito? Iniciar sesión REGÍSTRARME PARA LEER {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Se te han agotado los clicks Suscríbete {{/data.noClicksRemaining}} Nunca habíamos usado tantas veces la idea de que estamos viviendo acontecimientos que antes nunca los habíamos vivido. Y lo cierto es que este nunca actual parece fruto de un síndrome nunca bien definido que mezcla el repentismo y el adanismo. O la desmemoria, fenómeno nunca bien ponderado como agente filosófico y discursivo que aliena la realidad a base de distorsiones elaboradas o espontáneas. Porque casi todos los fenómenos sociales, políticos y culturales que escuchamos decir que nunca habían sucedido son repeticiones que se presentan como fantasmas de la Historia nunca bien contada y nunca analizada con criterios aleccionadores, solamente propagandísticos. Se asegura por activa, pasiva y perifrástica que nunca se había estado tan cerca de la tercera guerra mundial, y no hace falta ponerse muy riguroso para entender que durante muchos años del siglo pasado la amenaza nuclear estuvo sobrevolando todas las decisiones geopolíticas y el ordenamiento internacional a base de equilibrios militares. La situación actual, incluso, se puede parangonar de manera nítida con los años treinta europeos y el ascenso de movimientos fascistas y nazis que se desparramaron por todo el mundo. Lo de ahora es que nunca nadie se había empecinado en que se viera a las claras el espíritu imperialista y antidemocrático como todo el aparato de la actual administración de los USA. No es cierto que nunca ha existido la amenaza de que lleguen al poder, incluso por las urnas, opciones que van contra las propias urnas. Alguien ha acelerado el metrónomo y es difícil seguir este ritmo.