07 FEB. 2026 AZKEN PUNTUA Llach y Springsteen Amparo LASHERAS Periodista {{^data.noClicksRemaining}} Para leer este artículo regístrate gratis o suscríbete ¿Ya estás registrado o suscrito? Iniciar sesión REGÍSTRARME PARA LEER {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Se te han agotado los clicks Suscríbete {{/data.noClicksRemaining}} El tiempo pasa y en ese pasar suceden momentos que se asemejan tanto que sorprenden. Luego llega el porqué y, con él, el relato de un sistema que se repite y reproduce sin dar tregua al futuro. El 3 de Marzo de 1976, la policía franquista disparó contra una asamblea de trabajadores, matando a cinco e hiriendo a más de cien. Sucedió en Gasteiz, en el barrio de Zaramaga. Dos días después, un conocido cantautor catalán compuso, en honor de los trabajadores asesinados, uno de sus mejores temas. Se llama Lluis Llach y su canción ‘‘Campanades a Morts’’, se hizo grande en la clandestinidad, incluso antes de interpretarla en Gasteiz. Sucedió en 1977, en un concierto inolvidable junto a Mikel Laboa. Han pasado 50 años y, en EEUU, en las calles de Minneapolis, la ICE, un cuerpo fascista creado por Trump para detener extranjeros, disparaba a sangre fría a dos solidarios que defendían a los inmigrantes. Por la noche, un célebre rockero, Bruce Springsteen, conocido por sus críticas a la política de Trump, escribió, en homenaje a los civiles asesinados, un tema titulado Streets of Minneapolis. Lo grabó y lo difundió por las redes a todo el mundo. Pienso en Llach, en Springsteen y en cómo la banda sonora de este pasar del tiempo continúa sumando años a mi esperanza revolucionaria.