01 MAR. 2026 KIROLA Athletic y Rayo firman un empate (1-1) con mensajes contra Presa y su gestión En la primera parte, el Rayo fue mejor que el Athletic. Los leones sufrieron a la espalda de los laterales en la primera mitad, pero un gol tempranero de Williams tras el descanso puso el definitivo 1-1. El «Presa vete ya!» fue cantado al unísono en Vallecas. Iñaki Williams, autor del empate, pelea un balón ante dos adversarios. (Matias ALEJO | LOF) Aritz SANTAMARIA IRUÑEA {{^data.noClicksRemaining}} Para leer este artículo regístrate gratis o suscríbete ¿Ya estás registrado o suscrito? Iniciar sesión REGÍSTRARME PARA LEER {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Se te han agotado los clicks Suscríbete {{/data.noClicksRemaining}} El Athletic llegaba a Vallecas con el objetivo de prolongar hasta cuatro la racha de victorias consecutivas, y, así, tras un tramo de dudas, centrarse en el objetivo europeo. Los de Iñigo Pérez, en cambio, querían alejarse del descenso. Con el pitido final del árbitro, ambos equipo dieron por bueno el punto (1-1) y ya piensan en los próximos partidos vitales. El recién renovado césped de Vallecas no tenía el mejor aspecto, y los cánticos contra el presidente del club vallecano -«Presa vete ya!»- y las pretensiones de un barrio -miles de carteles con las letras SOS- que quiere mantener el estadio en su lugar marcaron el ritmo del partido. Para entender por qué la gestión de Presa es pésima, no hay más que ver como ha deteriorado el club. Po ejemplo, el equipo femenino está en puestos de descenso en Segunda Federación Femenina. La situación se ha agravado en las últimas semanas con el lamentable estado del césped, que llevó a la suspensión del partido frente al Oviedo, o con las quejas de los jugadores y cuerpo técnico pidiendo «unas condiciones de trabajo dignas». Presa pretende tapar esta vergonzosa gestión con la clasificación europea, pero la realidad es que vecinos, aficionados y plantilla no aguantan más; por ello, miles de aficionados que ayer acudieron a Vallecas, entre ellos seguidores del Athletic, gritaron al unísono el «Presa vete ya!». COMIENZO CAÓTICO En un clima tensionado, el inicio del partido fue igualado, pero revuelto. La primera ocasión la tuvo el Pacha Espino, que tras doblar al extremo García, su disparo fue desviado a córner por Unai Simón, el mejor jugador del partido. El Athletic empezó presionando alto, pero los locales no renunciaron a salir desde atrás con el balón controlado. Sin embargo, el nuevo césped, en estado regular, fue un obstáculo para ver buen fútbol. El mejor de los de Valverde fue Unai Simón, quien paró varias ocasiones claras de gol. No obstante, no pudo evitar el 1-0 de Jorge de Frutos. El conjunto de la franja avisó varias veces, la espalda de Areso fue un carril libre para Isi y Álvaro García, y tras una buena combinación, Gumbau filtró un buen pase y el propio García regaló el gol a de Frutos. El desastre pudo ser mayor, pero de Frutos anotó el segundo en posición antirreglamentaria. LA REVOLUCIÓN DE BERENGUER Valverde apostó por el jugador navarro para intentar revertir la situación, y la moneda salió cara: la entrada de Berenguer dinamitó el inicio de la segunda parte y, tras una peinada del de Barañain, Iñaki Williamas marcó un auténtico golazo en el minuto 47. A partir del empate, los leones fueron superiores y las ocasiones se concatenaron. Sin embargo, el componente anímico tiene gran importancia en el fútbol, y tras una aparatosa lesión de Galarreta, el signo del partido volvió a cambiar en favor del Rayo. Rego entró en su lugar, pero los leones perdieron el control del partido. Iñigo Pérez aprovechó entonces la incertidumbre que mandaba sobre Vallecas para mover el banquillo: Fran Pérez, Unai López y Óscar Valentín sustituyeron a Gumbau, Álvaro García y Mendy, respectivamente. El partido transcurrió entre parones, cambios y algún tímido ataque del equipo local. En una falta lateral, el Rayo hizo el 2-1, pero de nuevo en posición adelantada. Finalmente, el encuentro acabó en empate, tras la tregua firmada en los últimos minutos. De esta manera, el Rayo se coloca con 27 puntos, y el miércoles disputará el partido aplazado ante el Oviedo. El Athletic, por su parte, sumó un punto para seguir con la buena dinámica y no descolgarse de la pelea europea. Con 35 puntos, los leones son octavos, y afrontan una semana que definirá la temporada; derbi ante la Real Sociedad en la vuelta de las semifinales de Copa y encuentro liguero ante el Barcelona, en Donostia y San Mamés. SEMANA CRUCIALEl Athletic afronta una semana crucial tras haber remontado el vuelo en Liga: 3 victorias y dos empates. El miércoles se juega un billete para la final de Copa ante la Real Sociedad en Donostia. La siguiente jornada liguera, por su parte, recibe al Barcelona en San Mamés.