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Perú, hacia las urnas tras una saga de presidentes caídos en desgracia

José María Balcázar se ha convertido en el octavo presidente de Perú en una década. Estará en el cargo hasta el 28 de julio, cuando lo reemplace quien gane las elecciones del 12 de abril. Sus antecesores fueron destituidos o dimitieron condenados o perseguidos por corrupción. El último en caer en desgracia fue José Jerí, destituido a mediados de febrero en una moción de censura.

Imagen de archivo del presidente peruano, José María Balcázar, vota en una sesión del Congreso. (EL COMERCIO | CONTACTO)

La inestabilidad política en Perú se ha convertido en algo estructural. En los últimos 10 años, ningún presidente ha mantenido su mandato toda la legislatura, sino que ha tenido que abandonar la Casa de Pizarro y, muchas veces, para ir directamente a prisión. El país acaba de estrenar un presidente que solo permanecerá en el poder cuatro meses a la espera de que 27 millones de votantes elijan a un nuevo mandatario entre 36 candidatos.

Más del 42% de la población está indecisa, la tasa más alta en la historia electoral reciente. Esta apatía no es para menos, teniendo en cuenta que en la última década, la persona elegida en las urnas ha salido por la puerta de atrás de la Casa de Gobierno sin poder finalizar su mandato. Lidera los sondeos el exalcalde de Lima, Rafael López Aliaga, con un 11,9% de intención de voto, seguido por la hija del exdictador Alberto Fujimori, Keika Fujimori, con un 9,2%.

A las puertas de los comicios, el hasta ahora presidente de Perú, José Jerí, se vio obligado a dejar el poder el 17 de febrero por mantener reuniones secretas con un empresario chino. En el marco de este escándalo, está señalado por favorecer a un grupo de mujeres con contratos con el Estado.

La crisis institucional de Perú comenzó en 2016. Desde entonces, todo aquel que se ha colocado la banda presidencial ha acabado preso, fugado o señalado de corrupción. Antes de José María Balcázar, cuatro fueron destituidos por el Congreso, dos renunciaron y solo uno completó su mandato interino.

Previamente, otros presidentes estuvieron involucrados en escándalos de corrupción. El primero en comenzar esta saga fue Alberto Fujimori (1990-2000), destituido en el año 2000 y, posteriormente, condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad por la muerte de 25 personas, si bien fue indultado en 2023, antes de morir. Le siguió Alejandro Toledo (2001-2006), quien se encuentra en la cárcel tras ser condenado a 20 años por delitos relacionados con sobornos en el «caso Odebrecht». El pasado año fue sentenciado a otros 13 años por el delito de lavado de activos.

Luego gobernó Alan García (2006-2011), quien se suicidó en 2019, cuando fiscales y policías iban a detenerlo en el marco también del «caso Odebrecht». El siguiente fue Ollanta Humala (2011-2016), el último mandatario en completar la legislatura y que fue condenado en abril del pasado año a 15 años de prisión por recibir aportes ilícitos de campaña de Odebrecht y del Gobierno venezolano.

UNA DÉCADA SIN CULMINAR MANDATOS

Desde entonces, ningún presidente pudo culminar su mandato. Pedro Pablo Kuczynski (2016-18) dimitió tras dos años en el poder cuando estalló un escándalo de supuesta compra de votos en el Congreso y después de que la Justicia comenzara a investigarlo por sobornos recibidos de Odebrecht cuando fue ministro de Economía en el Gobierno de Alejandro Toledo. Está pendiente de juicio y se enfrenta a 8 años de cárcel.

Por su parte, Martín Vizcarra (2018-20) disolvió el Congreso al año siguiente de llegar al poder y acabó destituido por esa Cámara por «incapacidad moral» tras ser acusado de recibir sobornos durante su etapa como gobernador. Fue condenado a 14 años de cárcel por cohecho pasivo propio al recibir sobornos de dos empresas a cambio de dos proyectos de obra pública. Tras quedar vacante el puesto de presi- dente, en 2020 asumió el poder Manuel Merino, que apenas duró en el cargo cinco días en medio de masivas protestas que le obligaron a dimitir. Fue sustituido por Francisco Sagasti, quien se mantuvo en el cargo hasta 2021 completando el periodo de transición.

Los comicios de ese año las ganó Pedro Castillo, que fue detenido acusado de el delito de rebelión y destituido al año siguiente, en 2022, por el Congreso tras intentar disolverlo y establecer un Gobierno de emergencia. Acusado de un fallido golpe de Estado, fue condenado a 11 años de prisión y se encuentra en la cárcel. La entonces vicepresidenta, Dina Boluarte, se convirtió en la primera presidenta de Perú y permaneció en el poder hasta octubre de 2025 cuando el Congreso la destituyó por su «incapacidad moral» para enfrentar la inseguridad ciudadana y el crimen organizado. De manera interina y hasta las elecciones de este año, asumió el cargo el presidente del Congreso, José Jerí, quien ha sido el último en ser destituido por Balcázar, defensor del matrimonio infantil y quien ha sido acusado de apropiación de fondos del colegio de abogados en donde llegó a ejercer el decanato, de presunto intercambio de favores con la exfiscal de la nación Patricia Benavides y, hace unos días, de plagio sistemático y «grosero» de la tesis de licenciatura de su hijo.

Ahora falta ver si este último es capaz de llevar las riendas de Perú sin ser descabalgado antes de los comicios de abril.