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EDITORIALA

Hay que erradicar el hambre y sus causas


645 millones de personas en el mundo tienen hambre y 150 millones de niños menores de cinco años sufren retrasos en su desarrollo. Según un informe publicado por cinco organizaciones especializadas de la ONU, el hambre en el mundo va disminuyendo, pero las mejoras no se han producido en todas las regiones y no son suficientes para alcanzar los objetivos para 2030, vulnerando uno de los derechos más elementales.

El informe de la ONU pone en evidencia las desigualdades estructurales que hay detrás de esas cifras. En primer lugar, hay profundas diferencias entre las regiones: en Asia, Latinoamérica y el Caribe se han logrado mejoras en los últimos años, mientras 309 millones de personas -el %20- siguen hambrientas en África, en el contexto de un rápido crecimiento demográfico. A su vez, esta inseguridad alimentaria es mayor en el medio rural que en el urbano y sigue afectando más a las mujeres. Por si no fuera suficiente, esa situación se puede agravar, debido a lo que pueda ocurrir en el contexto del conflicto en Oriente Próximo y la inflación alimentaria, y factores disruptivos como la crisis ecosocial y los episodios meteorológicos extremos como El Niño. Todo ello cuando se están desperdiciando millones de toneladas de comida, el presupuesto militar global está alcanzando cifras récord y muchos Estados están reduciendo la ayuda oficial a organizaciones humanitarias.

Si el hecho de que una sola persona esté de hambre es inaceptable, el hecho de que más de una cuarta parte de la población mundial sufra inseguridad alimentaria es absolutamente indecente e inadmisible. Según el informe, uno de los principales obstáculos para eliminar el hambre es el coste de una dieta saludable. Sin embargo, teniendo en cuenta que el coste total para erradicar el hambre mundial supone menos del 4% del presupuesto militar global, no es un problema de de costes, ni de recursos, sino de voluntad política. En consecuencia, es tiempo de reordenar las prioridades y poner las necesidades vitales de las personas en el centro, erradicando el hambre y las causas que lo originan. Desde hoy.