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FENÓMENO ASTRONÓMICO

La magia del eclipse recorre Euskal Herria en un doble anochecer inolvidable

Euskal Herria se ha echado a la calle, al monte o a la playa para dejarse hechizar por un espectáculo único e irrepetible en la vida: un eclipse solar total. A las 20.27 de este 12 de agosto de 2026 la Luna ha «engullido» al Sol. En Tutera lo han disfrutado donde más, casi 80 segundos.

Desde Sakana hasta Bilbo y desde Getxo hasta Olarizu, el espectáculo fue emocionante y memorable. (Aitor KARASATORRE - Marisol RAMÍREZ - Iñigo URIZ - Mikel MTNEZ. DE TRESPUENTES | FOKU)

Ocurrió por última vez hace 124 años y no volverá a producirse en Euskal Herria hasta dentro de 154, así que ninguno de nosotros había visto algo igual, ni lo repetirá. Cientos de miles de personas asistieron ayer el fenómeno astronómico del eclipse solar total, que «regaló» su espectáculo a gran parte de este país.

Toda Araba, casi la mitad sur de Nafarroa, las localidades más meridionales de Gipuzkoa y la parte suroccidental de Bizkaia tuvieron la suerte de ver al sol esconderse totalmente tras la luna. Entre ellas había dos capitales: Gasteiz y Bilbo.

El resto del territorio asistió a un eclipse algo más parcial según su inclinación, pero potente y espectacular en cualquier caso. Para completar el festival, los cielos estuvieron despejados en casi todo el territorio, en un día con termómetros a casi 40 grados en el interior y a 30 en la costa en las horas precedentes.

El eclipse se inició a a las 19.32 con el primer contacto, en el que la Luna empezó a cubrir el borde del Sol de forma gradual. El eclipse total se produjo sobre las 20.27 horas y duró alrededor de un minuto, con una ligera variación dependiendo del punto.

La primera ciudad donde se vivió la oscuridad total fue Bilbo, y duró tan solo 28,6 segundos. El acontecimiento pudo presenciarse en Gasteiz casi de forma simultánea, donde duró un minuto y dos segundos. Y justo cuando terminó en la capital alavesa comenzó en Tutera, con una duración de 80 segundos. Tras el eclipse total, la Luna comenzó a moverse fuera del Sol, hasta las 21.20.

LLUVIA DE PERSEIDAS

Al momento mágico le sucedió por tanto prácticamente el anochecer, con lo que puede decirse que se vivieron dos noches concatenadas. Muchos decidieron prolongar el espectáculo disfrutando de las perseidas o lágrimas de San Lorenzo, estas sí habituales en estas fechas y que, además, han coincidido con luna nueva.

El eclipse puso durante unas horas a Euskal Herria y su área colindante en el epicentro del planeta, puesto que esta era una de las escasas zonas en que el eclipse tenía carácter completo.

Eso atrajo a científicos y simples apasionados de todas las partes del mundo. Ahora empieza el trabajo para estos científicos, puesto que cada eclipse aporta un buen número de hallazgos por el contexto especial que crean. Por ejemplo, el proyecto Ecoeclipse, que cuenta con colaboración vasca, analizará el comportamiento de aves y murciélagos en ese breve impasse del ciclo natural.

A nivel social, fue, además, un fenómeno que provocó miles y miles de desplazamientos. Quedará absolutamente documentado para la posterioridad, al contrario de lo que ocurrió en los 1860, 1905 o 1912, cuando prácticamente ni existía opción de registro fotográfico básico.

IMPACTO ECONÓMICO

El impacto económico también ha sido relevante; especialmente en Nafarroa, Araba y Bizkaia, donde han hecho su agosto alojamientos, bodegas y centros vacacionales, que ofrecieron actividades especiales. Se calculan unos ingresos de más de 55 millones de euros en el conjunto de Euskal Herria, prácticamente la mitad (unos 27) en Nafarroa.

Como contrapunto habrá que ver qué tipo de afecciones generó, para lo que hará falta cierto tiempo. Los Gobiernos de Iruñea y Lakua habían elevado niveles de emergencia y reunido a sus mesas de expertos en previsión de problemas de tráfico, colapso telefónico o informático...

Fue solo muy a última hora cuando se empezó a hacer hincapié en los posibles problemas oftalmológicos que generaría el eclipse a quienes lo vieran sin filtro alguno o con gafas inadecuadas. Osakidetza anunció esta semana que había reforzado las áreas de oftalmología en Urgencias hospitalarias.

A quienes les haya encandilado el fenómeno, en menos de un año, el 2 de agosto de 2027, un eclipse total cruzará el sur de la Península. Y el 26 de enero de 2028 se verá otro, en este caso anular, desde gran parte del centro y sur peninsular. Ya en septiembre de 2053 tendrá lugar otro total, sobre Gibraltar. Pero para disfrutar de otro eclipse total sobre las tierras de Euskal Herria, la humanidad deberá esperar hasta el lejano año 2180.