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77º ANIVERSARIO DEL BOMBARDEO

Durango llora a sus muertos sin saber aún siquiera cuántos fueron

Durango honró ayer a las más de 300 víctimas mortales del ataque perpetrado hace 77 años por la Aviación Legionaria italiana dentro de la ofensiva lanzada por el general Emilio Mola para conquistar Bizkaia. En un acto institucional, por la mañana en el cementerio, y en otro popular, en el pórtico de Santa María, se recordó aquel brutal bombardeo contra población civil indefensa, antesala del devastador de Gernika.


Los militares fascistas eligieron el 31 de marzo de 1937 para iniciar una ofensiva general en el Frente Norte y el lugar elegido fue Durango, donde más de 300 personas perdieron la vida después de tres incursiones de la Aviación Legionaria italiana. La villa estaba ocupada por numerosos refugiados que habían huido de Gipuzkoa.

Hoy en día, 77 años más tarde, oscilan las cifras sobre el número exacto de fallecidos, aunque la huella dejada en la historia de Euskal Herria será díficil que desaparezca tan fácil.

Como el que tendría lugar el 26 de abril de aquel mismo año en Gernika, el objetivo del ataque de Durango era minar la moral de las tropas que defendían la legalidad. En el acto institucional celebrado ayer al mediodía en el cementerio, la alcaldesa incidió en que se trató de un «ensayo de una nueva arma de guerra: bombardear núcleos urbanos con el despreciable objetivo de sembrar el terror, de llevar el pánico a los baserritarras, comerciantes, religiosas, niñas y niños. Con el fin de desmoralizar a las tropas enemigas, se instrumentalizaba el miedo de sus familias, de sus madres, de sus padres, de sus hijos e hijas».

La de Aitziber Irigoras fue la única intervención en un acto protocolario lleno de simbolismo, con música de Haendel, Grieg, Bach y Liszt; responso con campanadas y minuto de silencio; e intervención de alumnos del Instituto Fray Juan Zumarraga. Tampoco faltó el agurra ante el monolito que recuerda a los gudaris caídos del batallón número 37 Otxandiano de Euzko Gudarostea en aquel bombardeo y la ofrenda floral, que repitieron responsables institucionales, así como de PNV y PSE, en la capilla en la que se honra a las víctimas y donde año tras año se graba algún nuevo nombre. «Aún no es posible dar la cifra exacta de muertos y desaparecidos, y tampoco de heridos», lamentó.

«40 años de mentiras»

La primera edil explicó esa circustancia porque «a la masacre le siguieron muchos años de silencio y olvido, 40 años de mentiras, miedo y persecución». Hoy en día, como denunció ayer mismo el Ayuntamiento de Lemoa, se siguen produciendo episodios similares, como el ataque con simbología fascista el sábado contra un panel informativo en el que dan detalles sobre el proyecto de recuperación de trincheras de la guerra civil impulsado desde la comisión popular Lemoatx 1937.

Los alumnos del instituto durangarra tuvieron protagonismo en el acto institucional que por décima vez se celebró en el cementerio, donde se pudo ver al diputado general José Luis Bilbao, a la presidenta de las Juntas Generales Ana Madariaga, o al portavoz del Ejecutivo autonómico Josu Erkoreka, además de la presidenta del BBB jelkide, Itxaso Atutxa, y la parlamentaria del PSE Idoia Mendia.

Pero no fue el único punto donde estuvo viva la efeméride. En el pórtico de Santa María de Uribarri, más de dos centenares alumnos de Primaria de seis centros educativos participaron a lo largo de la mañana en la realización de un mural conmemorativo del bombardeo.

Ese mural sirvió a la tarde de soporte para el acto convocado por Gerediaga Elkartea, Berbaro Elkartea y Kriskitin Dantza Taldea en homenaje a las víctimas; en esa iniciativa sí estuvieron los corporativos de EH Bildu. La mayor parte de los civiles fallecidos fueron asistentes a la misa que a las 8.30 de aquel fatídico día se celebraba mientras en el exterior los primeros compradores ocupaban los puestos del mercado abierto en el pórtico. También hubo muchos muertos en otro templo, el de los Jesuitas y en el convento de Santa Susana, alcanzado por las bombas y la metralla.

También en Biarritz

Son jornadas de recuerdo, pues el pasado jueves en Biarritz se conmemoró el 70º aniversario del bombardeo de la aviación aliada en la ofensiva que trazó el final de la Segunda Guerra Mundial. En aquellos hechos, en los que participaron estadounidenses e ingleses, perdieron la vida 150 personas y hubo 250 heridos.

Fue el 27 de marzo de 1944; dos meses más tarde, el 6 de junio, llegaría el desembarco de Normandia.