30 ABR. 2014 Champions League El sorteo sonríe al Barcelona Los blaugranas se enfrentarán al Flensburg-Handewitt, y el THW Kiel al Veszprem, en las semifinales de la Final Four del 31 de mayo. Juan Carlos ELORZA El sorteo de las semifinales de la Final Four celebrado ayer en Colonia se mostró benévolo con el Barcelona que, todavía con el susto en el cuerpo tras la complicadísima eliminatoria de cuartos de final contra el Rhein-Neckar Löwen (empate global a 62 goles, y resuelta a favor del Barça porque había marcado más goles fuera de casa), veía como las bolas le emparejaban con otro rival alemán, el Flensburg-Handewitt, que a priori era el rival más débil de los cuatro incluidos en el bombo, si se puede calificar así a uno de los cuatro mejores equipos del continente -que es como decir del mundo- esta temporada. El Flensburg es probablemente el equipo menos «alemán» de la Bundesliga. Aprovechando su cercanía con la frontera de Dinamarca (a 7 kms), el club siempre se ha distinguido por contar con muchos jugadores daneses, y esta temporada no es excepción. Su mayor hándicap ante un rival de la talla del Barcelona es que cuenta con una plantilla bastante corta -en lo que a jugadores de gran nivel y experiencia se refiere-, e incluso esta misma temporada su entrenador, el sueco Ljubomir Vranjes, se ha alineado más de una vez como jugador para suplir bajas por lesiones en su equipo. Vranjes fue el jugador más «atípico» de la exitosa selección sueca que dominó el panorama internacional a finales de los 90 y principios del siglo XXI, cuando desde su posición de central dirigía -con sus 166 centímetros- a un equipo de «gigantes» (los Wislander, Lövgren, Stefan Olsson y Ola Lindgren -actuales seleccionadores de Suecia-...). Tras dos temporadas en Granollers se enroló en la Bundesliga, y después de tres temporadas en el Flensburg pasó a ocupar su banquillo la pasada temporada. En sus mejores años el Flensburg-Handewitt (que el pasado sábado cumplía 200 partidos en competiciones continentales, 116 de ellos en la Champions League -antes Copa de Europa-, lo que le incluye en el Top-7 de equipos con más de un centenar de partidos en el torneo más exclusivo) fue finalista de la Copa de Europa en dos ocasiones, perdiendo ante el Celje esloveno en la temporada 2003-04, y ante sus vecinos del THW Kiel (que se encuentra a 70 kms) en la 2006-07, aunque esta es la primera vez que se mete en la Final Four (que se puso en marcha a partir de la temporada 2009-10). De aquella última final se mantienen en el equipo dos de sus principales figuras, el extremo izquierdo Eggert y el pivote Knudsen, ambos daneses, lo mismo que tres jugadores más de su bloque principal (el central Mogensen, el extremo zurdo Svan Hansen y el portero Rasmussen). La escasa docena de jugadores que, como mucho, podrá oponer al Barcelona se completa con los suecos Andersson (portero), Tobias Karlsson (mejor defensor del último Europeo de selecciones, el pasado mes de enero en Dinamarca) y Gottfridson; los alemanes Glandorf y Weinhold (ambos laterales zurdos); el serbio Nenadic y el islandés Gustaffson (ambos laterales diestros). Frente a ellos el Barcelona opondrá una plantilla amplísima, con dos o incluso más jugadores de talla internacional por puesto, incluyendo al MVP del pasado Europeo, Karabatic (fundamental en la remontada del pasado sábado ante el Rhein-Neckar); a 4 de los 12 mejores goleadores del citado Europeo: Lazarov, Rutenka, Víctor Tomás y el propio Karabatic; y a varios jugadores de la selección española, actual campeona mundial. La segunda semifinal es una bomba. El THW Kiel es junto al Barça el mejor equipo de Europa de la última década (los dos únicos que superan los 200 partidos de Champions League-Copa de Europa), y el Veszprem húngaro trata de acceder al mismo nivel porque, pese a estar los últimos 20 años en las proximidades de la cima, solo ha podido jugar una final de esta competición (la que perdió ante el Magdeburgo en 2002) y dos veces más llegó a semifinales. Sin embargo, el proyecto actual, con el malagueño y exjugador blaugrana Carlos Ortega en el banquillo, y la vuelta de Laszlo Nagy a Hungría (tras 12 temporadas en el Barcelona), pretende aspirar a pelear por el título. La semifinal aportará además el aliciente añadido de poder ver frente a frente a dos de los máximos goleadores de la Champions, los laterales serbios Ilic y Vujic, compañeros en la selección serbia que vuelve a resurgir de sus cenizas en los últimos años, y enfrentándose ambos a sus anteriores equipos. Momir Ilic ha llegado esta temporada al Veszprem procedente del THW Kiel, donde había jugado cuatro temporadas, obligado un poco por la enorme competencia en el equipo alemán (con Jicha y el tunecino Jallouz). Y Marko Vujin cumple su segunda temporada en Kiel, adonde llegó procedente precisamente del Veszprem, donde había militado seis años.