04 MAY. 2014 HEMEROTEKA Todos somos macacos Emir Sader PUBLICO.ES, 2014/4/28 Después de que hayan tirado un plátano por enésima vez contra un jugador negro en el fútbol europeo, Daniel Alves ha decidido comerse ese plátano y Neymar ha declarado: «Somos todos macacos». (Somos todos monos). Es el comienzo de la reacción, que los propios europeos parecen incapaces de tener, en contra de la discriminación en los estadios de fútbol, simple continuación de lo que pasa en la vida cotidiana en países que se consideran «blancos y civilizados». La Europa «civilizada» se ha enriquecido gracias a la esclavitud y a su corolario -la discriminación y la reducción de los negros a «bárbaros»-. Ellos llegaron a América con la cruz y la espada, a «civilizarnos», esto es, a destruir a las poblaciones nativas y someterlas a la dominación colonial. Han sacado a millones de africanos de su mundo para traerlos como animales a trabajar como esclavos para explorar las riquezas de América y mandarlas a la Europa «civilizada». (...) Cuando la Europa «civilizada» liquida ahora su Estado de bienestar social y abandona a millones de personas (...) el racismo demuestra toda su fuerza. (...). A la par se desarrollan campañas discriminatorias en contra de Brasil, proyectando un país de «culebras, tigres, monos» que a organizar el Mundial de fútbol, ademas del absurdo y estúpido informe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania, definiendo a Brasil como un «país de alto riesgo» y sugiriendo que la gente no venga a Brasil. (...) Esa campaña(...) se da porque Brasil incomoda al ideario de esas fuerzas. El Brasil de hoy ya no es el país de la dictadura militar, del neoliberalismo. Mientras Europa, envuelta todavía en ese modelo, produce un desastre social de proporciones continentales, Brasil -y otros países de Latinoamérica- crecemos y reduci- mos la desigualdad y la miseria, que crecen en Europa. (...) Vamos recibirlos en Brasil con la mayor cordialidad en el Mundial de fútbol. Comiendo y ofreciendo bananas, asumiendo que: «Somos todos macacos».