22 DIC. 2014 XI Campeonato Europeo femenino (final) Noruega se lleva el oro La selección española jugó una primera parte muy buena, pero fue claramente superada en la segunda. Juan Carlos ELORZA NORUEGA 28 ESPAÑA 25 Y ganó Noruega, otra vez, la sexta en las once ediciones del Europeo, donde ha estado en nueve finales. Pero España apuró sus opciones, perdía por un solo gol a cinco minutos del final y, en un calco de lo sucedido en el partido de una semana antes, las nórdicas supieron jugar mejor los minutos decisivos, o tenían más recursos físicos, reservas de las que carecía la selección española, limitada a las arriesgadas acciones de Aguilar durante la última fase del partido, mientras Noruega encontraba en los trallazos de Riegelhuth una alternativa que le proporcionaba un respiro durante algunos minutos y llegar en mejores condiciones al tramo final, al que se llegaba con 26-25 a falta de tan solo cinco minutos. Y además exclusión de Wibe. Noruega alargó su ataque tanto como pudo hasta el aviso de pasivo, con el fin de que el reloj corriera. Navarro paró el obligado remate de Oftedal, pero en el siguiente ataque Silje Solberg, omnipresente toda la tarde, detenía el tiro de Bea Fernández, dando paso a un par de minutos de descontrol mientras la pareja arbitral determinaba si el seleccionador de Noruega había pedido tiempo muerto o no, y las mascotas del torneo se ponían a bailar en el centro de la pista. Noruega masticaba de nuevo su ataque hasta recuperar la igualdad numérica, y Oftedal lo finalizaba otra vez con un remate de cadera parado de nuevo por Navarro. El balón llegaba a Martín en buena situación en el extremo, pero Solberg le tapaba la portería y la zurda tenía que ajustar tanto su remate que se le iba fuera, y Koren, determinante con sus ocho goles en la segunda mitad (4 de ellos de penalti), no fallaba del extremo. Aún quedaban dos minutos, y Egozkue pudo acortar la ventaja desde el otro extremo, pero la sombra de Solberg era alargada, y el balón rematado por la de Atarrabia le rozaba lo justo para desviarse al larguero. Oftedal perdía el balón enseguida, y quien intentaba rebajar la diferencia era Nerea Pena (que hizo la mejor primera parte del mejor campeonato de su vida, y posiblemente era más merecedora del MVP del campeonato -como también Nora Mörk-, si la elección no hubiera sido una chapuza organizativa), pero era imposible superar a Solberg, que la paraba otra vez. No había tiempo de remontar, 26 segundos en los que Noruega aumentó su ventaja con un penalti de Koren. España jugó una primera parte casi perfecta, con un inicio de partido genial de Barbosa (3 goles en los primeros 7 minutos), a quien Pena cogió el testigo con una exhibición ofensiva (7 goles antes del descanso, y dos asistencias casi seguidas a sus dos extremos, que acabaron en gol de Martín y penalti a Eli Pinedo), con Navarro excelente en la portería y el balance defensivo español impidiendo correr a Noruega, desconcertada y que llegó a perder de cinco (5-10). Quienes no estaban tan bien eran Mangué, que dejaba su sitio a Aguilar (hasta cinco penaltis forzaría la central del Györi), y tampoco Martín se encontraba tan fina como en la primera fase. Pero el resto del equipo funcionaba muy bien, y las nórdicas ni siquiera pudieron aprovechar los seis minutos que jugó en superioridad antes del descanso. Solo la gran actuación de Solberg, con 7 paradas, entre ellas dos de penalti a Martín y Pena (la suplente Sando les pararía otros dos a Barbosa y Martín en la segunda parte), les permitió aguantar el tipo (10-12). Pero en la reanudación se vio un partido diferente desde el primer instante. El 3-6 que le había endosado España en los primeros 12 minutos se convirtió en un 6-3 en solo cinco que daba la vuelta al marcador (16-15). Noruega aceleró y logró imponer un ritmo mucho más rápido, de toma y daca, y España cayó en la trampa. Las nórdicas, con más recursos en su banquillo y más experiencia en este tipo de partidos, empezaron a correr, a atacar el centro de la defensa rival con la velocidad y la agresividad de Mörk, y en la refriega España acabó fundida. Tras el 20-20 dos exclusiones casi seguidas de Lara González y Eli Pinedo, junto a tres paradas seguidas de Solberg a remates de Pinedo (2) y Mangué, y una más de siete metros de Sando a Martín, acabaron con un parcial de 4-0 en seis minutos (24-20). Aguilar echó el resto, con penetraciones casi suicidas en algunos casos, que permitieron a España llegar hasta el 26-25. Pero ya no había fuerzas para más.