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Bobadas alpinas

Ski



Leo un estudio sobre la situación del mercado internacional de las estaciones de ski. Al parecer, después de varios años de frecuentación en aumento, hay ya una tendencia general al estancamiento, cuando no al descenso.

Esta última temporada resulta confirmado en los seis grandes mercados occidentales. Ya el norteamericano, italiano y suizo estaban a la baja de media en los últimos cuatro años, y ahora se suman los que quedaban con cierto empuje, como son el austriaco y el francés.

El descenso prolongado de la frecuentación suiza se puede explicar por las altas tasas de cambio de su moneda, no así los demás. En la península ibérica el descenso es evidente desde la temporada 2010-11 (¿cuándo empezó «la crisis»?... que ya no me acuerdo) y Andorra sigue el mismo camino luchando con destinos nuevos como Bulgaria, etc.

Según dicen, la gran mayoría de las estaciones viven de la clientela local (supongo que se refieren a los del mismo país), pero el relevo generacional local de los practicantes de ski no está asegurado y se ha comprobado que era un mito la consideración de inextinguible del reservorio de clientela extranjera. Y para más inri los «en otros campos del turismo» tan deseados turistas de «países emergentes» como China, India, etc., ni están ni se les espera, que sus costumbres no van por ahí.

El estudio obvia en general la situación económica, aunque resulta evidente que en Europa (y también en Norteamérica) la bonanza se fue por sus fueros, quizás para no volver más... a menos que Rajoy opine lo contrario.