18 FEB. 2015 Valls se sirve de un artículo excepcional para forzar la adopción de la ley Macron El Primer ministro francés, con el beneplácito del presidente Hollande, se valió ayer de un artículo excepcional de la Constitución para aprobar la ley Macron, con lo que abrió la puerta a una moción de censura. GARA PARÍS La Asamblea Nacional fue ayer testigo de una retirada en toda regla de su poder de legislar cuando el Primer ministro anunció que el gobierno que dirige había decidido utilizar el procedimiento del artículo 49-3 de la Constitución para adoptar, sin someterla a votación, la ley Macron, denominada así por el nombre de su principal impulsor, el ministro de Economía Emmanuel Macron. El proyecto de ley para «el crecimiento, la actividad y la igualdad de oportunidades económicas» ha provocado numerosas protestas y movilizaciones en diferentes sectores debido, principalmente, a su naturaleza liberalizadora. Propugna, entre otros, la apertura de comercios los festivos, la liberalización del transporte público por carretera o rebajar las condiciones para la práctica de profesiones como notarios o abogados para impulsar la competencia. Además, las discrepancias que esta ley ha generado en el seno del propio PS son tales que el Primer ministro no tenía la suficiente seguridad respecto al apoyo que recibiría por parte de los diputados socialistas y adscritos al grupo y prefirió no correr el riesgo. Hollande, de acuerdo Así, ayer por la tarde, tras acordarlo telefónicamente con el presidente François Hollande, que se encontraba en Alsacia en visita al cementerio judío profanado en Sarre-Union, Manuel Valls convocó al Consejo de Ministros al objeto de lograr su beneplácito para acogerse el artículo 49-3, tal como lo exige el procedimiento. Menos de dos horas después de la reunión del Ejecutivo, Valls anunció en la Asamblea Nacional que optaba por esta vía «por el interés general». Se trata de una especie de moción de confianza que conlleva la posibilidad de presentar en 24 horas una moción de censura avalada como mínimo por el 10% de los diputados, algo que ya es realidad, puesto que a última hora de la tarde de ayer el grupo UMP ya lo presentó. Por lo tanto, la moción de censura tiene que ser resuelta en las 48 horas siguientes a su presentación y, obviamente, si es aceptada por mayoría, el gobierno deberá dimitir. El Primer ministro Dominique de Villepin fue el último que hizo uso de ese artículo en 2006 y fue criticado por el entonces diputado Hollande, que le reprochó hurtar el debate.