13 MAR. 2015 CRíTICA dFeria Revisionismo Carlos GIL El planteamiento, además, contiene otros valores positivos, como es el tema de la censura. Y ahí, el general da una lección de relativismo y cinismo. Pero se encumbra al teatro, porque ese general es amante del teatro, aunque participa en un hecho histórico, un acto terrorista con fue el incendio de un teatro en Buenos Aires donde varios artistas de todos los gremios realizaron una acción a principios de los ochenta del siglo pasado consistente en piezas cortas de teatro que hablaban sobre la situación, lo que se llamó «Teatro Abierto». Por activa y por pasiva, es un canto al valor del teatro como herramienta de comunicación y de trascendencia de sus mensajes muy por encima de su cuantificación. Un tema a debatir. La propuesta teatral es verbal, todo se fía a la presencia y credibilidad con el que dota al personaje Federico Lippi, aunque toda la puesta tenga un aire cansino, un ritmo que mece, que adormece por su linealidad. Un testimonio, un modelo documental, de concienciación, de teatro de intervención política, resuelto en términos ideológicos de manera simple y artísticamente suficiente.