
El martes, Argentina y el mundo entero supieron del hallazgo del nieto de la presidenta de Abuelas de Mayo, Estela de Carlotto, 36 años después de su nacimiento en un centro clandestino de detención. Arrebatado a su madre, Laura Carlotto, en cuyos brazos solo estuvo cinco horas, Guido creció con otra identidad. Pero sus propias dudas acerca de su origen le llevaron a acercarse a Abuelas y a realizarse los análisis genéticos, confirmándose así su identidad real.
El caso no solo ha vuelto a conmover a la sociedad argentina, sino que da rotundo impulso a la búsqueda. Un día después de conocerse la noticia, las Abuelas recibieron 300 consultas, cuando el promedio habitual en un día suele ser de 15, por lo que tuvieron agregar otra línea telefónica. Lo mismo ocurrió en la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), donde se quintuplicaron las llamadas. «Hubo una repercusión extraordinaria. La recuperación del nieto 114 ha generado mucha expectativa de que se arrimen muchos más para conocer su identidad», declaró al rotativo «Página 12» el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, hijo de detenidos desaparecidos que y también busca a un hermano.
«Este reencuentro nos da mucha esperanza y más ganas de trabajar. El martes fue un día extraordinario en cuanto a que nos recuperamos entre nosotros mismos, en la autoestima como sociedad», subrayó. «Algunos llaman para consultar, otros para aportar datos; en cada caso se los orienta. No paran de llamar», corroboran las Abuelas.
Un fenómeno similar, aunque con menor intensidad, se vivió en el Mundial de Fútbol cuando estrellas como Lionel Messi animaron a todo aquel que tenga dudas a realizarse las pruebas genéticas. Messi, Diego Armando Maradona y otros muchos han felicitado efusivamente a De Carlotto por el hallazgo.
Ante este aluvión de consultas, la CONADI está planteando reforzar sus servicios de atención al público, mientras que el Banco Nacional de Datos Genéticos aumentará sus capacidades para, cuando proceda, realizar los análisis y el cotejo con las muestras de familiares. «Tenemos que disponer ahora de los recursos necesarios para resolver lo más pronto posible las denuncias. Es una carrera contra el tiempo», incidió Fresneda.
Ya lejos del foco mediático, el miércoles Estela de Carlotto pudo, por fin, abrazar a su nieto. En la intimidad. «Guido fue directamente a buscarla a mamá y se fundieron en un abrazo. Es muy abierto, muy comprensivo a estas situaciones, y es un calco del padre, Wilmar Oscar Montoya», relató a FM 221 Guido «Kibo» Carlotto, hijo de Estela y secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.
La causa está en el Juzgado de María Servini, la jueza que investiga el franquismo y que ha visitado Euskal Herria. «Habrá que determinar cómo salió de los brazos de Laura, quién le entregó y reconstruir la cadena de intermediarios», señaló el abogado Alan Iud. E investigar al «médico que firmó una partida de nacimiento falsa».
Dos destinos entrelazados
Estela de Carlotto asumió la presidencia de Abuelas de Plaza de Mayo en 1989, tomando el relevo a María Isabel de Mariani, más conocida como Chicha Mariani. El destino y los caminos de ambas mujeres estaban unidos desde antes de que sus búsquedas confluyesen en Abuelas. Fue precisamente Laura Carlotto, la madre de Guido, la encargada de comunicar por teléfono a Mariani la muerte de su hijo, Daniel, el 1 de agosto de 1977.
Ambos jóvenes eran militantes e íntimos amigos. Carlotto lo relata en el libro ``Botín de guerra'', de Julio Nosigli. «Yo, personalmente, lo conocí. Era una persona maravillosa. Recuerdo que un día conversamos. `Muchachos -les dije yo- ¿por qué no se van de La Plata? ¿Qué quieren? ¿Qué los maten?'. Él, riéndose, me dijo: `Pero no, señora... no somos kamikazes'. Desde ese día, le dejé ese sobrenombre, `kamikaze'. Para colmo, tenía los ojos rasgados, así que le quedaba justo. Después, mi hija me comentó: `Si supieras qué gran muchacho es éste...' Dejó todo porque le mataron a la señora y a la nena (...) Así, sin habernos visto nunca, sin conocernos para nada, nuestras historias -la de María Isabel y la suya propia, estaban entrelazadas para siempre-». Daniel Mariani había ayudado a Laura Carlotto a hacer la mudanza cuando esta huyó.
La actual presidenta de las Abuelas ha culminado su búsqueda, pero no así Chicha Mariani, quien en 1989 dejó el grupo y creó la Asociación Anahí. El próximo día 12, su nieta Clara Anahí cumplirá 38 años. Fue robada con tan solo tres meses el 24 de noviembre de 1976 tras un impresionante operativo contra la vivienda que habitaba su madre en La Plata. Más de cien efectivos del Ejército y la Policía bonaerense. El asalto, en el que participaron notables figuras de la represión como Ramón Juan Alberto Camps, jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, o Miguel Osvaldo Etchecolatz, jefe de la Dirección de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, duró más de 30 horas y a consecuencia de él murieron cinco personas. Justo ese día, Daniel Mariani no se encontraba en la casa en la que operaba una imprenta clandestina.
Aunque intentaron demostrar que la niña había muerto en brazos de madre, las evidencias y datos recopilados por su abuela demostraban lo contrario. Rota de dolor y con todas las puertas cerradas, Mariani se acercó una mañana de finales de 1977 hasta el domicilio de Alicia de la Cuadra, quien se convertiría en la primera presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.
«Hoy es 12 de agosto, es tu cumpleaños. Cumples cinco años, y solo puedo imaginarte. Te he buscado sin descanso (...) Te compro muñecas. Las tengo en cajas que ya tuve que cambiar por otras más grandes. Se acumulan muñecas y no te encuentro», escribió Chicha Mariani en 1981. Como los familiares de otros 400 menores, sigue esperando una garganta profunda que revele su paradero... o que ella misma emprenda su búsqueda. A. L.
Historias de vida y militancia
«En el nombre de sus sueños. Doce historias de vida de hijos de desaparecidos», obra del periodista uruguayo radicado en Euskal Herria Danilo Albin y la nieta recuperada Tatiana Sfiligoy, es «un homenaje a todos los que desaparecieron, a los que sobrevivieron, a las madres, a las abuelas».
«Al acercarme y profundizar en la historia de Argentina, descubrí qué significa vivir con la identidad robada, casos tremendos de personas que ni siquiera saben en qué día nacieron. Recuerdo que estando en una reunión con amigos, algunos de ellos protagonistas del libro, empezamos a hablar de cosas tan triviales como el horóscopo chino y a hablar, por tanto de fechas de nacimiento. Observé que había una chica que intentaba aislarse de la conversación, porque aún no sabe en qué año nació ni ha podido establecer toda la verdad sobre su nacimiento. Por un lado, es un drama saber que es mentira todo lo que te han contado, pero, por otro, es un auténtico triunfo reconstruir tu propia identidad».
«Cada nieto recuperado por Abuelas es un mundo. Las reacciones, si bien suelen ser positivas, son muy diferentes. Algunos como Horacio Pietragalla, Juan Cabandié o Victoria Donda desempeñan una actividad política y son conocidos, otros han mantenido un perfil bajo y otros ni siquiera han querido que se conociera su nombre. Es un proceso muy difícil. Hubo torturadores que en casa eran unos padres amorosos. Ese fue el caso, por ejemplo, de Juan Antonio Azic, apropiador de Donda, que llegó a torturar a un bebé de 20 días en la ESMA poniéndole sobre el pecho de su padre mientras a éste le daba descargas eléctricas», subrayó Albin en una entrevista a GARA.
Además de las doce historias que recoge en este libro, Albin y el realizador Karlos Trijueque han plasmado en el documental «¿Y si tú sos vos?», la búsqueda de la verdad de Carla Rutila Artés, robada y que sufrió abusos sexuales por su apropiador, Eduardo Ruffo. Recuperada por su abuela en 1985, años después, en 2012, durante el juicio por el plan sistemático de robo de bebés, «Carlita» fue capaz de desafiarle con la mirada mientras declaraba en su contra. «Y él, el mismo que la había violado y golpeado, fue incapaz de mirarle a los ojos. Eso es un logro tremendo. Me quedo con esa imagen», resalta Albin. A. L.

Identifican a la navarra María Luisa Eugui entre los fallecidos en el accidente de Adamuz

Euskotren pospone por «motivos operativos» el cambio de andenes anunciado horas antes

Oihu bat Palestinara jaialdia, martxoaren 21ean Durangon, «ondorio errepresiboei» aurre egiteko

La Fiscalía archiva la denuncia contra el acceso al chalet de Xabi Alonso en Igeldo

