Pierre TAILLEFER (AFP)
GINEBRA

Suiza y Austria investigan si se espiaron las negociaciones con Irán

Suiza y Austria anunciaron ayer la apertura de sendas investigaciones sobre un posible espionaje en los hoteles que albergaron las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, al tiempo que expertos informáticos señalaban la responsabilidad de Israel. «Las informaciones sobre la involucración israelí son infundadas», declaró Tel Aviv.

La Fiscalía suiza abrió en mayo una investigación por sospechas de espionaje informático, señaló ayer el Ministerio Público, confirmando informaciones de la televisión pública RTS. «Se incautó material informático el 12 de mayo durante un registro», dijo la Fiscalía. Según la RTS, tres de los hoteles suizos que acogieron estas negociaciones entre las grandes potencias e Irán fueron infectados por un virus informático.

Desde noviembre de 2013, los países del grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Estado francés, Gran Bretaña y Alemania) e Irán se han reunido varias veces en Suiza para intentar concluir un acuerdo que garantice el carácter pacífico del programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones occidentales contra Teherán.

Del lado de Austria, «hay investigaciones en curso», especialmente sobre el Palacio Coburgo, que acogió varias rondas de conversaciones en Viena, declaró Karl-Heinz Grundböck, portavoz de Interior.

Desde marzo

El diario estadounidense “The Wall Street Journal” había acusado en marzo al Estado de Israel de haber espiado esas negociaciones nucleares. Según el periódico neoyorquino, que citaba a responsables estadounidenses, la operación israelí pretendía recabar informaciones para oponerse a la firma de un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní.

Israel había negado esas acusaciones. «Israel debe, por supuesto, defender sus intereses en materia de seguridad (...), pero no espiamos a Estados Unidos. Hay suficientes participantes en esas negociaciones, incluidos los iraníes», había declarado en marzo el ministro de Exteriores israelí, Avigdor Lieberman. La viceministra de Exteriores, Tzipi Hotovely, declaró ayer a la radio militar israelí que las nuevas acusaciones carecen de fundamento. «Lo que resulta mucho más importante es impedir un mal acuerdo, si no, nos veremos bajo la amenaza nuclear iraní», señaló.

Las incautaciones de material informático en Suiza tuvieron por objetivo «poner a resguardo información y constatar si los sistemas informáticos fueron infectados por virus», precisó André Marty, portavoz de la Fiscalía de la Confederación Helvética a los medios de comunicación suizos.

Irán y las grandes potencias, que negocian intensamente desde hace 20 meses, concluyeron en abril en la ciudad de Lausana un acuerdo marco intermedio. Un funcionario estadounidense juzgó ayer que concluir uno definitivo antes de la fecha límite del próximo 30 de junio será «difícil».

El acuerdo final debe garantizar, a juicio de las mayores potencias nucleares del planeta y de Alemania, el carácter únicamente pacífico de este programa nuclear, bajo sospecha de esconder un apartado militar.

A modo de contrapartida, el acuerdo tendrá que contemplar el levantamiento de las sanciones internacionales que asfixian a la economía de Irán.

Ayer mismo, el enviado de Irán ante el AIEA, Reza Najafi, consideró posible alcanzar un acuerdo nuclear antes de que venza el plazo del 30 de junio, a pesar de que Teherán ha insinuado que se podría extender la negociación más allá de esa fecha. «Si continúa existiendo la voluntad política de nuestros interlocutores y cumplen los parámetros acordados, es posible alcanzar un acuerdo a finales de junio», dijo, durante una pausa en las sesiones en la Junta de Gobernadores del OIEA.

 

El «hermanastro» de un virus de origen israelí

La compañía rusa de seguridad informática Kaspersky Lab anunció el miércoles haber descubierto un virus denominado Duqu en su propia red interna, y estimó que fue empleado para espiar las conversaciones sobre Irán en 2014 y 2015. Duqu, que se creía erradicado desde 2012, es un programa de espionaje sofisticado similar al virus Stuxnet, considerado por numerosos observadores como proveniente de Israel. «Nuestro análisis técnico indica que estos nuevos ataques incluyen una versión actualizada del virus Duqu, considerado como un ‘hermanastro’ de Stuxnet», indicó Kaspersky. Stuxnet es un virus desarrollado por EEUU o Israel en 2007, quizá antes. En el otoño de 2010 atacó el programa nuclear iraní, en particular sus centrifugadoras, para intentar ralentizar los esfuerzos de Teherán. Los especialistas de Kaspersky subrayaron que el nuevo Duqu es muy difícil de detectar porque no cambia la configuración de los ordenadores ni de las redes informáticas que ataca.Pierre TAILLEFER (AFP)