
«Hemos decidido cambiar la norma que se ha establecido aquí de que en el Estado de Israel es posible arrojar objetos letales sin que haya una respuesta o prevención», ha remarcado Netanyahu en un comunicado.
Entre las nuevas normas están las de abrir fuego con un fusil Ruger de pequeño calibre contra aquellas personas, incluidos menores que arrojen cualquier tipo de «objeto letal» como piedras o cócteles molotov.
«Hemos redefinido las instrucciones de abrir fuego. Hasta ahora los agentes solo podían disparar cuando su vida corría peligro. A partir de ahora podrán hacerlo, y sabrán que podrán hacerlo, cuando vean que la vida de cualquier persona corre peligro», ha explicado el primer ministro.
«Hemos decidido aplicar una pena mínima de cuatro años de cárcel a adultos que arrojen cócteles molotov, piedras o cualquier otro objeto letal», ha informado Netanyahu.
En cuanto a los menores de 14 a 18 años, la justicia les aplicará penalizaciones, en una decisión que «será aplicable a todos los ciudadanos y residentes en Israel». Entre estas están la aplicación de multas directas y la suspensión de las ayudas económicas concedidas a los progenitores del menor.
«También revisaremos si legalmente se pueden aplicar multas a los padres de menores de 12 a 14 años y la de exigir una fianza de una año por su comportamiento», ha añadido Netanyahu.
Muere un palestino de 26 años
Mientras, un joven palestino de 26 años ha muerto en un hospital de la ciudad cisjordana de Nablus seis días después de resultar herido de gravedad por disparos de soldados israelíes a los que presuntamente lanzó un cóctel molotov.
El joven recibió tres impactos de bala, uno en el hombro, otro en el pecho y un tercero en el abdomen. Ya son tres los palestinos que han muerto en la última semana por disparos de soldados israelíes en el territorio ocupado de Cisjordania y Jerusalén Este, y 26 en los que va de año, sin incluir otras tres víctimas de una familia que fallecieron en un ataque atribuido a colonos radicales que aún no han sido arrestados.

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