Dabid LAZKANOITURBURU

Rusia amplía al límite sus objetivos para salvar al tocado régimen sirio

Los bombardeos rusos han tenido como principales objetivos, no al ISIS, sino a los grupos rebeldes. Su objetivo, aliviar la presión inmediata sobre el debilitado régimen, para el que todos son «terroristas». EEUU contemporiza mientras proliferan rumores sobre una operación terrestrre libanesa-iraní y sobre la apertura de otro frente ruso en Irak.

Rusia siguió bombardeando por segundo día consecutivo objetivos «terroristas» en Siria, mientras fuentes libanesas adelantaban que fuerzas iraníes y milicianos de Hizbulah ultimarían una ofensiva terrestre y Bagdad evocaba la posibilidad de que el Ejército ruso amplie sus bombardeos a las posiciones del Estado Islámico en Irak.

En plena ofensiva y aplicación de la táctica de hechos consumados por parte del Kremlin, EEUU seguía contemporizando y aseguraba que esta irrupción de Rusia en el tablero «no ha alterado» sus operaciones de bombardeos contra el ISIS.

En la misma línea, y en un intento de evitar algún incidente entre los bombarderos de ambos países que sobrevuelan cielo sirio, militares rusos y estadounidenses tenían previsto reunirse ayer mismo.

Los rusos, que disponen en su base de Lataquia de 32 aviones de combate –entre ellos bombardeos y cazas Sujoi– y una veintena de helicópteros, bombardearon bases del Ejército de Al Fatah (la Conquista), coalición rebelde ente islamistas, salafistas y yihadistas del Frente al-Nosra en las provincias de Idleb (norte) y Hama (centro).

Dar aire a Damasco

Como la víspera con los ataques en Homs, los bombardeos rusos se concentran principalmente, no en el ISIS, sino en la miríada de grupos que forman la abigarrada rebelión armada siria.

Peter Harling, del International Crisis Group, señala que «el objetivo de Rusia es defender al régimen, y en ese contexto los grupos armados no yihadistas representan la amenaza más inmediata». Idleb está en manos del Ejército de la Conquista y amenaza el feudo alauíta de Lataquia desde el norte. Lo mismo ocurre con las zonas de Hama en manos de Al-Nosra. Finalmente, y con los bombardeos contra posiciones rebeldes en Homs y en el centro del país, Rusia busca apuntalar el amenazado corredor que comunica a la capital, Damasco, con el bastión costero del régimen y asegurar la ruta de aprovisionamiento del Ejército en la disputada ciudad de Alepo. No es pues extraño que el objetivo preferente de los rusos ahora sea, además de la filial de Al Qaeda en Siria (Al-Nosra), los grupos rebeldes salafistas como Ahrar al-Sham, brigadas islamistas cercanas a los Hermanos Musulmanes e incluso los restos del Ejército Sirio Libre (uno de sus comandantes denunció la víspera un ataque ruso a su brigada). Un grupo rebelde apoyado por EEUU, Suqur al-Jabal (Los Halcones de la Montaña) denunciaron un ataque a su base de cazas rusos, que atacaron igualmente Jabal al-Akrad (la Montaña de los Kurdos), bastión rebelde desde 2012 en el corazón de Lataquia, desde donde son periódicamente atacados con fuego de mortero el aeropuerto de la ciudad costera y kardaha, localidad de origen del clan Al-Assad.

«Son terroristas» para Siria

El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, calificó de «infundados» los «rumores» de que el ISIS no es el objetivo de sus bombardeos y añadió que Rusia interviene para combatir «exclusivamene al ISIS y a los otros grupos terroristas».

El matiz no es baladí, porque desde el Kremlin, su portavoz, Dimitri Peskov, aseguró que los objetivos son una lista de «organizaciones terroristas bien conocidas y elegidas en coordinación con el Ejército sirio«.

Para Damasco todos los grupos rebeldes son «terroristas», con lo que para Rusia el debate está fuera de lugar. De ahí a hacer pasar todos los objetivos por el ISIS no hay ni un paso.

Pero Moscú cuenta para ello con las contradicciones de EEUU y sus aliados, que concentran sus bombardeos contra el ISIS pero incluyen a su vez como «terrorista» a Al-Nosra, no así a sus aliados islamistas y al resto de grupos rebeldes.

La Casa Blanca no reaccionó a la acusación del senador y exaspirante republicano a la Casa Blanca, John McCain, quien denunció que Rusia estaría bombardeando a rebeldes entrenados y financiados por la CIA para luchar contra el ISIS.

Turquía, uno de los principales apoyos junto a los países del Golfo de los grupos rebeldes, mostró su «gran preocupación» por el hecho de que Rusia estaría «atacando a posiciones de la oposición y causando víctimas entre la población civil».

Testimonios locales denunciaron la muerte de al menos 36 civiles y ataques contra localidades y contra una mezquita.

«Estábamos preparados para tales ataques informativos», zanjó el presidente Putin.

 

«Lucha de titanes» para los kurdos en Siria

El máximo líder de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG, en sus siglas en kurdo), Sipan Hamu, designó lo que ocurre en Siria como una guerra entre distintas potencias y auguró una guerra de diez años en Siria, cuya solución no está en manos de los sirios,recordó.

«Desafortunadamente, podemos llamar a lo que ocurre ahora 'lucha de titanes' en el suelo sirio, parece la III guerra mundial, en la que combaten grandes fuerzas para dividirse esferas de influencia en el mundo», afirma Hamu en una entrevista difundida ayer por el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

A su juicio. la contienda siria «no está en manos de los sirios (...)Nosotros la vemos como una guerra que cambia mapas, divisiones, acuerdos y mentalidades de hace cien años», reflexionó. Asimismo, predijo que el conflicto no quedará limitado a las fronteras de Siria, sino que se extenderá por todo Oriente Medio, aunque auguró que finalmente, y paradójicamente, la solución llegará de la propia Siria. GARA