El cómico Jimmy Morales presidirá una Guatemala harta de corrupción
Los ciudadanos de Guatemala hablaron claro en la segunda vuelta de las elecciones. Desean un presidente que no haya estado en política y que, por tanto, no haya tenido la oportunidad de robar dinero público. De ahí el triunfo incuestionable de Jimmy Morales.

Jimmy Morales, del partido de derechas Frente de Convergencia Nacional (FCN), arrasó al aglutinar el 67,43 % de los sufragios. Mientras, su contrincante, Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza, obtuvo solo el 32,57 % de las papeletas castigando así la ciudadanía el hecho de que sea la ex esposa de quien fuera presidente de Guatemala entre 2008 y 2012, Álvaro Colom. La mayoría de la población la acusa de haber sido la presidenta en la sombra, por lo que ha optado por Morales, quien ha dado el salto del cine y la televisión al ruedo político.
La ciudadanía guatemalteca ha elegido así al candidato que considera más adecuado para coger las riendas de un país arrastrado por numerosos casos de corrupción que han conducido a la cárcel al expresidente y la ex vicepresidenta de este país, Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, respectivamente, por su implicación en el caso de corrupción aduanera conocido como La Línea.
Desde el pasado 25 de abril multitudinarias movilizaciones que culminaron el 27 de agosto han expresado el hartazgo popular. En la denominada «primavera guatemalteca», los ciudadanos exigieron la renuncia de los mandatarios que hoy están ya en prisión, al tiempo que reclamaron una reforma de la Constitución y de la Ley Electoral y de Partidos Políticos para evitar la malversación de los recursos públicos y lograr una mejor democracia después de ser instaurada en 1996 tras 36 años de guerra civil.
Sin embargo, son muchos los ciudadanos que aseguran a GARA haber votado por Morales por ser la «opción menos mala», si bien no tienen muchas esperanzas de que acabe con la corrupción, ni con otros problemas acuciantes como la inseguridad y la desigualdad. No obstante, sí que ha calado entre la población el mensaje que Morales ha repetido hasta la saciedad en la campaña electoral: «Ni corrupto ni ladrón».
«Deben exigirme que sea honrado»
De profundas convicciones evangelistas, el futuro presidente, de 46 años y licenciado en Administración de Empresas, tomará posesión de su cargo el próximo 14 de enero, en sustitución de Alejandro Maldonado, quien asumió el cargo tras la renuncia e ingreso en prisión de Pérez Molina el 3 de setiembre. Morales, quien ha pedido a la población que le «observen», ya que «tienen que exigirme que mi corazón no se tuerza y que sea honrado como he sido siempre», ha centrado su vida en el cine y la televisión. Concretamente, ha protagonizado siete películas, una de ellas con el título premonitorio de «Un presidente de a sombrero», donde interpretaba a un vaquero ingenuo que se convierte en gobernante. Además, llegó a ser muy conocido gracias al programa de humor «Moralejas» que mantuvo junto a su hermano durante 15 años en la televisión.
La experiencia política del futuro presidente se limita a una candidatura a la alcaldía del municipio de Mixco en las elecciones generales de 2011 por el partido Acción de Desarrollo Nacional quedando en tercer lugar. Tras este fracaso político, Morales que está en contra del matrimonio homosexual, del aborto y de la legalización de las drogas, volvió a producir programas televisivos y películas hasta que el pasado mes de mayo fue propuesto como candidato a la Presidencia por el partido FCN del que fue nombrado secretario general en 2013.
Esta formación fue constituida y financiada cinco años antes por antiguos militares, lo que durante la campaña de la primera vuelta le originó numerosas críticas que, sin embargo, no han hecho mella en su clara victoria, dado que la población ha valorado más el hecho de que sea un candidato limpio de corrupción y alejado de los políticos tradicionales.
Morales, casado y con cuatro hijos, ha incidido en varias ocasiones que él es un «hombre común» que no tiene «superpoderes, ni varitas mágicas» dejando bien claro que no puede cargar él solo con el «destino de la nación». Así, no es poco lo que le espera al frente de este país de algo más de 15 millones de habitantes, que desea ante todo una solución a la violencia que ha causado solo entre enero y setiembre 4.281 muertes.
Además de prometer medidas de transparencia en su gestión, como la presencia de medios de comunicación en las adjudicaciones de los contratos públicos, Morales se ha comprometido a resolver de manera inmediata la falta de medicamentos en los hospitales públicos, que ha causado ya muertes entre los pacientes. Otro gran reto será reducir la desigualdad teniendo en cuenta que la mitad de la población sufre pobreza, mientras que el 15 % vive en la extrema pobreza. El hándicap más importante del nuevo presidente será lograr los necesarios consensos para aprobar leyes en el Congreso, teniendo en cuenta que FCN solo cuenta con 11 de los 158 diputados.

Tortura jasan eta ozen salatu zuen Susana Atxaerandio gasteiztarra zendu da

Esteban se arrepiente de haber ridiculizado el caso de Getxo pero el PNV sigue minimizándolo

‘Non ote zaude?’ Argazkiko neskatoaren bila, memoria kolektiboaren bidez

Elkar argitaletxeak Hertzainaken errepertorioa baimenik gabe ustiatu zuela ebatzi du epaitegiak
