NAIZ
NUEVA YORK

Reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y condenas tras el anuncio de Pyongyang

El anuncio de Corea del Norte de que ha efectuado un ensayo con una bomba de hidrógeno ha sido calificado de «provocación» por Corea del Sur, Estados Unidos, Japón, Estado francés, Australia, Gran Bretaña y otros países, que se han apresurado a pedir sanciones para Pyongyang. China también ha rechazado el ensayo y el Consejo de Seguridad de la ONU ha convocado una reunión urgente. Moscú llama a la calma.

La presidenta de Corea del Sur, Park Geun-Hye, junto con los ministros de Exteriores y de Defensa, en una reunión de urgencia. (Lee JAE-HEE/AFP)
La presidenta de Corea del Sur, Park Geun-Hye, junto con los ministros de Exteriores y de Defensa, en una reunión de urgencia. (Lee JAE-HEE/AFP)

El anuncio de Corea del Norte de que ha llevado a cabo una prueba con una bomba de hidrógeno ha suscitado una cascada de reacciones en el ámbito internacional.

Desde Seúl, el Ejecutivo surcoreano ha condenado «enérgicamente a Corea del Norte por llevar a cabo una cuarta prueba nuclear en una clara violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU» y ha asegurado que cooperará con Estados Unidos y otros países para acometer las respuestas que considera necesarias, entre ellas ampliar las sanciones que la ONU ya impone a Corea del Norte por sus anteriores ensayos atómicos.

El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, ha condenado «enérgicamente» el nuevo ensayo nuclear de Corea del Norte, y ha asegurado que su país dará una «firme respuesta» ante lo que considera una «grave amenaza» para su seguridad. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores Fumio Kishida, ha afirmado que Tokio considerará la posibilidad de endurecer sus sanciones unilaterales sobre Pyongyang.

Desde Estados Unidos, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, ha advertido de que continuarán «protegiendo y defendiendo a nuestros aliados en la región, incluida la República de Corea (Corea del Sur), y responderemos apropiadamente a todas y cada una de las provocaciones de Corea del Norte».

China también se ha sumado a las muestras de rechazo, tras señalar que «no sabía nada» de que se iba a producir el ensayo nuclear. «El Gobierno chino se opone formalmente» al ensayo, que ha sido realizado «a pesar de la oposición de la comunidad internacional», ha afirmado una portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hua Chunying, en rueda de prensa.

Hua ha anunciado que Pekín llamará a consultas a un representante norcoreano, sin detallar si sería el embajador. Preguntada sobre si Pekín estudia imponer sanciones a Pyongyang, ha dicho que hará «las contribuciones necesarias» dentro del esfuerzo internacional.

La ministra de Exteriores de Australia, Julie Bishop, ha denunciado el «comportamiento provocativo y peligroso del régimen norcoreano».

Desde Europa, la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, ha pedido a Corea del Norte que se involucre «en un diálogo creíble y fructífero con la comunidad internacional y en particular en el ámbito de las conversaciones a seis partes (EEUU, China, Rusia, Japón y las dos Coreas), y el cese de este comportamiento ilegal y peligroso».

El presidente francés, François Hollande, y el Ejecutivo británico se han sumado a las condenas y han calificado de «provocación inaceptable» la prueba de Corea del Norte.

Llamamiento a la calma de Moscú

Por su parte, Rusia ha hecho un llamamiento a la calma a todas las partes. «En esta situación llamamos a todas las partes a mantener la calma y no incurrir en acciones que puedan provocar una incontrolada escalada de tensión en Asia Nororiental», ha señalado la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajarova.