Miguel FERNÁNDEZ IBÁÑEZ
Ankara
Entrevista
HISYAR ÖZSOY
DIPUTADO DEL HDP

«Si Erdogan cierra el Parlamento a los kurdos convertirá este país en el infierno»

Hisyar Özsoy (1977, Bingöl) es parlamentario del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) por Bingöl, una región conservadora donde la religión ha ido comiendo terreno al nacionalismo kurdo. Tras cursar estudios sociológicos en Estambul, emprendió un viaje a EEUU para convertirse en doctor y ocupar una plaza como profesor asociado en la Universidad Michigan-Flint. Entre 2005 y 2008 coordinó las relaciones internacionales del Ayuntamiento de Diyarbakir y su tesis doctoral abordó el conflicto kurdo. A su vuelta a Anatolia, la burbuja de la paz explotó y ahora vive en primera línea política la guerra que sufre su pueblo ante la deriva autoritaria del presidente Erdogan.

En el despacho 6.070 del complejo parlamentario turco recibe Özsoy a GARA para recordar que «los kurdos no se rendirán» y, cuando es preguntado por el retrato de Atatürk que preside cada despacho, pide ignorarlo en la fotografía.

Vamos de una crisis a otra, la última con los académicos, que se suman a los enemigos de Erdogan: prensa, oposición, Gülen, Rusia... ¿Es sostenible un Estado así durante cuatro años?

En los últimos años se ha implantado una ola represiva iniciada por el presidente. Esta presión constante y polarización política no son sostenibles. Erdogan dirige una guerra contra cualquiera que critique sus ideas. No hay espacio para las acciones democráticas, libertad de asamblea o libertad expresión, como se ha demostrado con el caso de los académicos que firmaron una petición para apoyar la paz (en Kurdistán Norte). Es un síntoma más de las políticas del presidente. Los profesores sólo han pedido al Estado que deje de matar a la gente y vuelva al proceso de paz que estuvo en vigor entre 2013 y 2015. Sólo dicen que la política de la guerra no es sostenible y que están listos para apoyar el proceso. Esos profesores que ayer eran buenos porque apoyaban el proceso de paz se han convertido de repente en traidores porque no apoyan la política bélica contra el pueblo kurdo. Pese a todo, somos optimistas porque hay mucha gente que quiere una solución democrática. El presidente puede tener la mitad del apoyo del país, pero hay mucha gente que trabaja por un país mejor.

Erdogan ganó las elecciones mostrando su vía autoritaria. ¿Esto legitima sus acciones?

En junio Erdogan no llegó al 41% y en noviembre casi alcanzó el 50%. Tenemos que mirar qué sucedió entre estas dos fechas. Erdogan organizó este caos para convencer a la gente de que era la única persona capaz de detener la inestabilidad que él mismo creó. El trasvase de votos del Partido del Movimiento Nacionalista (MHP) al Partido Justicia y Desarrollo (AKP) fue por la campaña militar que organizó contra nosotros. Así obtuvo el apoyo de quienes no estaban contentos con el proceso de paz. Luego hay gente que estaba más preocupada por la inestabilidad económica y política. A pesar de que algunos no aprecian a Erdogan, y nunca le habían votado, en una situación de inestabilidad la gente apoya al más poderoso. Está relacionado con las ciencias políticas. Ha creado este lío para que la gente se rinda ante él y algunos lo hicieron. Se puede decir que ganó.

El proceso de paz está en manos de Erdogan. ¿Qué tiene que ocurrir para volver a la mesa?

El consenso que terminó en la crucial declaración de Dolmabaçe (la hoja de ruta para la paz aceptada por el Gobierno en febrero de 2015 y posteriormente rechazada por Erdogan) fue el resultado de dos años y medio de negociación. Ahora hay que detener el círculo de violencia que viven muchas ciudades kurdas. Con esto digo que las acciones del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y el terror organizado por el Estado tienen que acabar. El Estado mata a los kurdos y la gente no puede ni enterrar a sus muertos. Los cuerpos están en las calles durante semanas (por los toques de queda). Ahora mismo no se puede hablar de paz teniendo en cuenta esta infame guerra sucia del Estado. Primero el Estado tiene que acabar con esta guerra y luego se podrían volver a construir nexos de confianzas entre las dos partes. Después, puede que volvamos al proceso de paz. Pero como ya he dicho, esta guerra es insostenible. Si Erdogan continúa con esta guerra la va a perder.

Hatip Dicle –co-líder del DTK, que aglutina a los grupos sociales kurdos– ha dicho recientemente que esta guerra tendría que terminar antes de abril.

Como políticos, tenemos que acabar con esta guerra antes de que la nieve se derrita. Si no terminamos con la guerra antes de primavera todo empeorará porque durante el invierno las condiciones no son favorables para la guerrilla. Dicle hizo esta llamada para detener la guerra porque durante la primavera puede que no se encuentre este espacio para detenerla.

Las regiones de Bingöl y Dersim están ahora en la sombra, pero podrían explotar porque allí existe apoyo al PKK. ¿Se podría extender el conflicto al resto de Turquía?

Estas áreas tienen montañas y son apropiadas para el estilo de guerra del PKK. Tenemos que volver al proceso de paz porque, si no, el PKK va a golpear. Es lo que se espera y lo que ellos mismos dicen. No se van a quedar viendo cómo el Estado mata a su pueblo y destruye ciudades.

El YDG-H –las milicias urbanas kurdas– dice escuchar solo a Öcalan. Si dejasen los barrios que controlan, ¿sería un buen paso para incentivar a Erdogan a negociar? ¿El YDG-H tendría que abandonar las ciudades para favorecer el proceso?

En 2014 ya aparecieron con sus barricadas y zanjando las calles y fueron el HDP y el señor Öcalan quienes intervinieron para que las eliminasen. Por eso decimos que existe un camino para resolver los problemas hablando con la gente. Pero el Estado dice que va a destruir a todos. El Estado se está quemando a sí mismo y no va a funcionar. Hoy han terminado con unas barricadas (Silopi), pero mañana aparecerán otras nuevas. Por lo tanto, esta no es la vía. El camino sería que simultáneamente el Estado cese sus operaciones y YDG-H elimine las barricadas. Digo esto porque cuando una parte cesa en sus acciones la otra incrementa su agresividad. Fuimos testigos en Cizre, en 2014, cuando el YDG-H eliminó las barricadas después de que el HDP y el señor Öcalan lo pidiesen. Pararon, pero pronto la Policía fue a los barrios y asesinó a Nihat Kazanhan (un niño de 12 años que murió por los disparos de la Policía). Y por eso, los jóvenes dicen que si eliminasen las barricadas la fuerzas turcas volverían para matar a los kurdos.

Eso significa hablar con Öcalan y Erdogan ha repetido que no lo hará.

Abdullah Öcalan, HDP y PKK. Si se quiere resolver el problema tienes que hablar con el grupo con el que luchas. Es ridículo que el Estado diga que no va a hablar con terroristas.

El Tribunal Europeo ha rechazado varias denuncias sobre la cuestionable legalidad de los toques de queda. ¿Cómo aprecia el comportamiento de la Unión Europea (UE)?

Tendría que hacer algo. Por desgracia, debido a la crisis de refugiados, la UE está bajo mucha presión y, de alguna manera, se ha rendido ante las políticas de Erdogan, quien amenaza a la UE usando a los refugiados. La UE se ha mantenido en silencio ante las masacres y tampoco se ha pronunciado en exceso sobre la ruptura del proceso de paz. Pero si esta guerra sigue tensándose millones de kurdos se pondrían en marcha hacia Europa. Si no pueden parar esta guerra la gente no va a vivir aquí y van a encontrar el camino para ir a lugares seguros, y esos lugares cercanos y seguros son los países de la UE. Por eso pensamos que la UE tiene que actuar con coraje. Pero muchas veces no tiene una política real para Oriente Medio. Los americanos y los rusos sí, pero la UE siempre está preocupada y de ahí no pasa. Esta es una de las razones de la actual escalada de tensión.

Los políticos kurdos están volviendo a la cárcel, los fallos de los juicios del KCK salen precisamente ahora y la sombra de la ilegalización se ha posado sobre el HDP. ¿Qué consecuencias desencadenaría su ilegalización?

Esto es el Estado turco. Nos han ilegalizado nueve veces y podría ocurrir otra vez más. Si el AKP ilegalizase el HDP, los parlamentarios no perderían su asiento porque es un proceso diferente. Sería ridículo porque simplemente crearíamos un nuevo partido y nos uniríamos a él. Turquía ya ha hecho esto antes y no ha funcionado. Pero al final, Erdogan puede hacer lo que quiera porque él dicta la Ley. Ahora mismo podría matarnos porque está por encima de la Ley. Es su decisión, pero si cierra el Parlamento a los kurdos convertirá este país en el infierno. Los kurdos tienen un problema con el Estado turco y estamos abiertos a negociar. Pero si vienen a eliminarnos no creo que sea fácil, muy al contrario, lo tendrán más difícil.

Esta presión al HDP es parte de la política bélica de Erdogan, pero no nos rendiremos porque ya hemos vivido muchas veces esta situación. Estas amenazas demuestran su debilidad. No está preparado para solucionar este problema con el diálogo y por eso usa de nuevo la vara. ¿Qué propone como solución? Nada, matar a todos, destruir a los terroristas. No es serio, es ridículo, y su agresividad demuestra su debilidad. Él controla todo: el Ejército, kemalistas, gülenistas..., pero cuando llega a los kurdos no consigue que se rindan y por eso está tan enfadado.

La situación en Kurdistán Sur es muy tensa. A los problemas internos de Barzani se unen las crisis en Rojava y Sinjar. ¿Cómo espera que actúe Erdogan?

Barzani está en una posición muy complicada. Si Irak se desintegrase, y Kurdistán se convirtiese en un país independiente, él necesitaría aliados en la región. El aliado con el que está desarrollando mejores relaciones es Turquía por el tránsito energético. En términos geopolíticos es lo más lógico y Turquía también gana con este acuerdo. Pero esta alianza no debe ser usada contra los kurdos de Siria o Turquía. Por eso decimos que Turquía tiene que sellar la paz con los kurdos de Siria y Turquía y, siguiendo ese camino, se podría crear una gran alianza.

El pueblo turco teme el avance kurdo en Rojava, ¿cómo se lo explicaría?

No quieren reconocer la realidad kurda en Oriente Medio. Somos un actor esencial en la región. Los kurdos en Siria e Irak no quieren una mala relación con Turquía. Y los kurdos en Turquía podrían solucionar la situación de forma democrática. Existe la alternativa, pero para que sea real Turquía tiene que abandonar su política de negación y represión. Si consiguiesen desarrollar esta mentalidad democrática para solucionar el problema podríamos vivir en paz. Es lo que proponemos, pero si no lo aceptan esperamos un aumento de la violencia.