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Madrid

Podemos insiste en que solo apoyará a Sánchez si se forma un Gobierno de coalición

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se ha mostrado convencido de que hay «tiempo de sobra» para negociar un gobierno de coalición con el PSOE, Izquierda Unida y Compromís antes de la sesión de investidura de Pedro Sánchez, prevista para el 2 de marzo, si bien ha advertido de que no se puede «condicionar el diálogo» con «vetos» como el relativo a la consulta de Catalunya.

Pablo Iglesias ha comparecido en el Congreso de Madrid. (@ahorapodemos)
Pablo Iglesias ha comparecido en el Congreso de Madrid. (@ahorapodemos)

El líder de Podemos ha comparecido para presentar el documento «Bases políticas para un gobierno estable y con garantías», que ya le ha remitido tanto al líder del PSOE como al resto de formaciones políticas y en el que detallan, además del diseño y la estructura del ejecutivo de coalición que aspiran conformar, «las correcciones urgentes» que deben hacerse en la estructura del Estado y los ejes programáticos que consideran fundamentales.

Según ha defendido Iglesias, no se puede llegar a un acuerdo de investidura sin alcanzar antes un  «acuerdo de gobierno». De este modo, ha vinculado su apoyo a Sánchez a un acuerdo previo entre sus formaciones para conformar un gobierno de coalición, el único que, a su juicio, gozaría de la «estabilidad» necesaria para trabajar y poner en marcha políticas «de progreso y de cambio».

Iglesias se ha mostrado dispuesto a reunirse con Sánchez lo antes posible, sin que para ello sea necesario que el líder del PSOE deje constancia de que renuncia a seguir explorando un acuerdo con Ciudadanos. Aun así, ha vuelto a avisar a Sánchez de que debe elegir entre Ciudadanos o Podemos.

«Soy enormemente optimista», ha asegurado, para añadir que el gobierno que propone «es la única posibilidad viable para satisfacer el deseo de millones de españoles. Nuestra voluntad es toda, nos vamos a dejar la piel».

Referéndum en Catalunya

Algunas de las concreciones plasmadas por Podemos en su documento siguen representando un obstáculo, como por ejemplo la defensa del referéndum en Catalunya, ya que el Comité Federal del PSOE  trazó en este punto una línea roja que hace imposible la negociación.

«Cuando se condiciona a través de vetos un diálogo se comete un error», ha indicado Iglesias, quien ha asegurado que están dispuestos a escuchar «cualquier propuesta» al respecto pero ha defendido su planteamiento inicial de consultar a la ciudadanía catalana. «Nuestra propuesta sigue encima de la mesa porque pensamos que es la mejor. Espero que quien ha tratado de imponer vetos a Pedro Sánchez, que espero que sea mi presidente, levante esos vetos».

Asimismo, se ha ofrecido a negociar con el independentismo catalán «si el PSOE no quiere hacerlo», para conseguir su apoyo o al menos su abstención en la investidura de Sánchez. «Yo asumo la responsabilidad de dialogar con estas formaciones políticas. Una abstención sería positiva y razonable», ha apuntado.

En su documento, Podemos dedica un apartado a «la plurinacionalidad y el modelo territorial», y considera «imprescindible» la consulta en Catalunya. Un referéndum que cuente «con todas la garantías democráticas, jurídicas y logísticas» que «permite y ampara» el artículo 92 de la Constitución española, que establece que «las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum» y que permite su aplicación en provincias o comunidades.

También aboga por otros procesos de consulta y referéndum en aquellas «naciones» que lo hayan planteado «con especial intensidad», sin citar a ninguna en concreto.

Podemos plantea crear un nuevo Ministerio de la Plurinacionalidad, Administraciones Públicas y Municipalismo para solucionar «dos déficits democráticos históricos de calado», como son la búsqueda de «un nuevo encaje» para todas las «naciones, comunidades políticas y territorios, si así lo deciden», y la «compleja y difícil» situación de los ayuntamientos.

Lenguas cooficiales

La formación morada también demanda protección para la riqueza cultural y lingüística del Estado español. Así, propone «determinar el carácter oficial y en igualdad de condiciones de las lenguas propias del Estado», esto es, determinar que castellano, catalán, gallego y euskara «sean cooficiales para el conjunto del Estado» –llama la atención que el mismo día Podemos de Iruñea critique que se pongan en marcha dos nuevas escuelas infantiles en euskara, pasando a ser 4 de 17–, fijar que «podrán ser utilizadas en todas las instituciones y actos de la administración central» y promocionar elementos simbólicos que faciliten el reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado en documentos oficiales.

En el ámbito educativo también habrían de revisarse contenidos de historia y ciencias sociales «para integrar una visión plurinacional del proceso de construcción y ordenación del Estado con el objetivo de superar la visión homogeneizadora de la Historia de España».

El fomento de la pluralinacionalidad debería, según Podemos, llegar también a los medios de comunicación, de manera que el plurilingüismo esté presente en los medios públicos estatales y se fomente también su presencia en los privados y la industria audiovisual.

Podemos plantea reformar el Senado y disolver las diputaciones provinciales, a excepción de las Diputaciones Forales por formar parte «del diseño institucional propio de los territorios vascos» y ser «órganos de elección directa».

Además de reformar la Ley Electoral para que la circunscripción deje de ser provincial y pase a ser autonómica, defienden «la adecuación del poder judicial a la realidad plurinacional». Así, quieren cambiar el método de elección de los miembros del CGPJ y el Tribunal Constitucional de manera que puedan tomar parte en él las autonomías que lo deseen y pide crear un Tribunal de Arbitraje Compencial.