Dabid LAZKANOITURBURU

Rusia da por cumplida su misión y retirará sus refuerzos de Siria

Vladimir Putin dio ayer un nuevo golpe de mano al anunciar la retirada de la mayor parte de sus tropas de Siria. En el quinto aniversario del estallido de la crisis siria y en pleno arranque de las conversaciones, Rusia confirma que, con EEUU a su lado, controla los tiempos y mantiene la iniciativa. Pese a quien pese.

En una nueva muestra de que mantiene la iniciativa en el conflicto sirio, el presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó el inicio de la retirada de la mayor parte del contingente militar que desplegó el 30 de setiembre del año pasado y cuyos miles de bombardeos aéreos han permitido al Ejército sirio pasar a la ofensiva sobre el terreno.

El jefe del Kremlin, que recibió a sus ministros de Exteriores y Defensa, realizó el anuncio en el quinto aniversario del inicio de la revuelta que derivó en guerra total en Siria, y coincidiendo con el arranque de nuevas conversaciones de la ONU con representantes del régimen y de la oposición rebelde.

«Creo que la tarea que nuestras fuerzas armadas y el Ministerio de Defensa tenían por delante se ha cumplido totalmente, por eso ordeno al ministro de Defensa que desde mañana comience la retirada de la mayor parte de nuestras fuerzas en Siria», anunció Putin.

Putin alardeó de que Rusia utilizó durante estos meses cazas, bombarderos, submarinos, buques de guerra y misiles antiaéreos, «que utilizaron el armamento más moderno». Con su ayuda, «las tropas sirias consiguieron cambiar radicalmente la situación en la lucha contra el terrorismo internacional y tomar la iniciativa en todas las direcciones».

Mantendrá una base aérea

El Kremlin explicó que «de todos modos, y para permitir la supervisión de la tregua en los combates, la parte rusa conservará sobre el territorio sirio una base aérea. La Presidencia rusa no precisó qué tipo de aeronaves asegurarán esa vigilancia, pero desde la entrada en vigor del alto el fuego el 28 de febrero, los militares rusos han recurrido habitualmente a drones.

Expertos militares dan por hecho que se trata de la base aérea de Hmeimim, en la provincia de Lataquia, feudo del presidente sirio, Bashar al-Assad, en el noroeste del país. Moscú desplegó en setiembre en dicha base medio centenar de aviones de combate y tropas especiales. Rusia mantendrá, asimismo, su base marítima en Tartus y Putin recordó que ambas serán «defendidas por tierra, mar y aire.

El Gobierno de Damasco confirmó que Putin informó por teléfono de su decisión a Al-Assad, quien le agradeció su ayuda.

Un nuevo golpe de efecto

Con su anuncio, que incluye el compromiso por parte de Rusia para intensificar su papel en las incipientes conversaciones de Ginebra, Putin confirma la maestría de su Gobierno en el control de los tiempos y la gestión de la guerra y la diplomacia en la crisis siria.

Rusia, con EEUU a su lado, se ha impuesto totalmente a las potencias regionales. Lo explica gráficamente un veterano de la oposición democrática siria, Haytaham Manna. «Las dos grandes potencias discuten entre ellas por teléfono y luego informan a sus aliados sirios y a (el emisario de la ONU, Steffan) De Mistura de sus decisiones», asegura. «Los americanos advierten a los turcos contra una incursión en Siria y exigen a los saudíes que no envíen armas. Rusia frena a Irán», añade el veterano opositor.

El ejemplo más claro de esta cooperación fue la implantación el pasado 27 de febrero del alto el fuego, lo que cogió a casi todo el mundo por sorpresa.

«EEUU y Rusia han tomado el mando y el monopolio sobre la cuestión siria», constata Joseph Bahout, experto de la región en el Centro Carnegie de Washington. Esta implicación ha necesitado tiempo para concretarse, ya que Siria está anegada en una guerra que ha dejado al menos 270.000 muertos y que siguió a una revuelta de la que precisamente se cumplen hoy cinco años.

Reticencias de Obama

El desenlace de la crisis del verano de 2011, en el que el mundo creyó estar a las puertas de una nueva intervención militar de EEUU, ofrece las claves para comprender la actual situación. El presidente de EEUU, Barack Obama, se opuso desde el principio a una intervención directa.

Tras haber advertido de que la utilización de armas químicas sería una línea roja, se negó a atacar al régimen sirio pese a dar credibilidad a la denuncia que responsabilizaba al Ejército sirio de un ataque químico que dejó un saldo de cientos de muertos en un barrio rebelde en Ghuta Oriental, en la periferia de Damasco. Rusia conjuró el peligro acordando con EEUU el desmantelamiento del arsenal químico sirio.

Rusia asumió entonces una iniciativa que nunca ha abandonado. La irrupción en verano de 2014 del ISIS y la decapitación de estadounidenses y occidentales forzó a EEUU a intervenir. Pero ya desde un segundo plano.

En cuanto a Rusia, el progresivo repliegue del régimen frente a la ofensiva rebelde en la primavera de 2015 convenció a Putin a ordenar una intervención militar directa.

La intervención militar rusa salvó a un Al-Assad que veía ya peligrar su feudo de Lataquia.

Toque de Rusia a Al-Assad

Cuando el presidente Al-Assad mostró en una entrevista en febrero su determinación por reconquistar todo el país, fue inmediatamente reconvenido por el embajador ruso en la ONU, Vitali Tchurkine.

«Rusia se ha implicado seriamente en esta crisis desde el punto de vista político, diplomático y ahora militar (...) y convendría que Al-Assad lo tuviera en cuenta», salió al paso el representante ruso. En este sentido, la decisión de repliegue de Putin confirmaría que Rusia aspira a más que a ser el salvavidas militar del régimen. Que no tiene amigos sino intereses.

Indignación saudí

Obama también controla a los suyos. El príncipe Turki al-Faysal, exresponsable del servicio secreto saudí, criticó al presidente de EEUU por recordar que su rivalidad con Irán ha alimentado las guerras en Siria, Irak y Yemen y pedir a Riad que acceda a cohabitar con su rival en una suerte de Guerra Fría regional.

En unas declaraciones a “The Atlantic”, Obama reprocha a los Saud por intentar aumentar su influencia exportando el wahabismo hasta Indonesia. En Riad se tiran de los pelos.

 

Tímido arranque de las negociaciones

Los primeros contactos para una negociación arrancaron ayer en Ginebra bajo la égida de la ONU, pero el destino del presidente Al-Assad puede echar al traste este intento.

El enviado de la ONU señaló que «la madre de todas las cuestiones» estaría en lograr un acuerdo sobre una transición política. «Estamos en el momento de la verdad», señaló Stefan de Mistura tras reunirse con el jefe negociador del Gobierno, Bashar al-Jaafari. De Mistura señaló que en el próximo encuentro del miércoles con Jaafari se tratará la cuestión fijada por la resolución 2.254, que prevé la formación de un órgano de transición en los próximos seis meses y elecciones en los siguientes 12 meses.

Damasco, que ha recuperado posiciones sobre el terreno gracias a la implicación rusa, considera una línea roja la permanencia en el poder de Bashar al-Assad. Reduce la transición a una remodelación ministerial para un «Gobierno de unidad» dirigido por el actual presidente.

La oposición en el exilio y los grupos rebeldes armados, con cuyos negociadores se reunirá hoy De Mistura, exigen un órgano de transición con plenos poderes y sin Al-Assad al mando. Han prometido que esta vez no se levantarán de la mesa, como hicieron en febrero en protesta por los bombardeos rusos.GARA

 

El cierre de los Balcanes se cobra ya las primeras víctimas entre las personas refugiadas

Tres refugiados afganos, dos hermanas –una de ellas embarazada– y un hombre se ahogaron al intentar cruzar por un río la frontera con Macedonia. Sus cuerpos fueron hallados en el río Suva Reka. Las víctimas formaban parte de un grupo de afganos. Diecinueve de ellos fueron hallados, varios de ellos con fracturas, y llevados al centro de retención de Gevgelija y cuatro fueron hospitalizadas.

Dos mil refugiados lograron ayer cruzar a Macedonia por una ruta alternativa a la de Idomeni, tras haber marchado más de dos horas a través de colinas, campos y ríos. La persecución tenía lugar al noroeste de Chamilo, localidad situada a dos kilómetros al oeste del campo de Idomeni, donde 12.000 refugiados subsisten en condiciones límite sin poder cruzar la frontera.

Macedonia no deja pasar a nadie desde hace ocho días. Varias decenas de periodistas que siguieron a los refugiados en su marcha, entre ellos la corresponsal de ETB Ane Irazabal, fueron detenidos por la Policía macedonia y liberados tras pagar una multa de 250 euros.

En twitter, un grupo creado con el hasthag marchofhope (marcha de la esperanza) seguía sus evoluciones difundiendo imágenes de refugiados con el agua hasta las rodillas.

Mientras tanto, la llegada de refugiados a Grecia no se detiene (1.255 en las últimas 24 horas). Y se siguen sucediendo los dramas. Ocho personas seguían desaparecidas tras naufragar un bote con 13 refugiados ante las costas de la isla griega de Kos, informó la guardia costera.GARA