
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE han fijado sus líneas rojas en la negociación que mantendrán este viernes con Turquía para cerrar un pacto con respecto a la situación de lso refugiados y la intención de enviarlos al país otomano.
Una de las cuestiones más espinosas y con menos posibilidades de progresar es la relativa a la apertura de capítulos del proceso de adhesión de Turquía a la UE, a la que se opone Nicosia a menos que Ankara reconozca a Chipre.
La segunda cuestión polémica tiene que ver con la intención de adelantar a junio la liberalización de visados a ciudadanos turcos, a la que estados como el francés se han mostrado particularmente reticentes «puesto que abriría las puertas de la UE a 78 millones de personas».
Asimismo, el acuerdo plantea «serias dudas» porque no está claro que Turquía pueda considerarse «un país tercero seguro» al que devolver a los refugiados, puesto que no cumple plenamente la Convención de Ginebra sobre asilo.
Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo,, presentará el acuerdo al primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, antes de la reunión de hoy. La canciller alemana, Angela Merkel, lo ha calificado como «una buena oportunidad». Según apunta el acuerdo, se harán «evaluaciones individuales» de cada persona que llegue a las islas griegas y la UE «ofrecerá ayuda» para crear las capacidades humanas necesarias. Del mismo modo, por cada persona que se traslade a Turquía, la UE acogerá un refugiado sirio.
Turquía confía en llegar a un acuerdo
A su llegada a la cumbre europea entre la UE y Turquía, Davutoglu ha señalado que ese pacto supondría «buenas noticias para el continente». El mandatario turco ha apuntado que su país ha recibido 2,7 millones de refugiados «sin asistencia significativa de ninguna parte», y ha expresado el compromiso de Turquía de seguir con su política «humanitaria».
«Para nosotros, para Turquía, la cuestión de los refugiados no es un motivo de confrontación, sino una cuestión valiosa», ha señalado.

Insultan a una esquiadora italiana por hablar ladino en una entrevista

La sanción a un mando por tocamientos a una cantinera desata una reacción machista en Irun

La Audiencia Nacional ordena el ingreso en prisión de Arantza Zulueta y Jon Enparantza

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes
