NAIZ
BARCELONA

La CUP lamenta las dimisiones y defiende las «garantías democráticas» de los debates

La CUP ha lamentado las dimisiones producidas en el seno del Secretariado Nacional y ha subrayado que los procesos de debate se han hecho «con todas las garantías democráticas posibles». Además, la formación ha expresado su compromiso de «seguir trabajando por una renovación efectiva» de este órgano ejecutivo.

Imagen de la asamblea de la CUP el pasado 27 de diciembre. (Josep LAGO/AFP)
Imagen de la asamblea de la CUP el pasado 27 de diciembre. (Josep LAGO/AFP)

En un comunicado, la CUP transmite «la convicción de que el asamblearismo continúa siendo un instrumento legítimo y válido de toma de decisiones», tal y como ya indicó el pasado miércoles en otro comunicado del actual secretariado nacional.

«La CUP –apunta– hace meses que está trabajando en un proceso de renovación del Secretariado Nacional, motivo por el cual lamenta las dimisiones» de estos seis integrantes del órgano ejecutivo, tres de las cuales son pertenecientes a Poble Lliure, uno de los principales sectores que conviven dentro de esta formación.

En el comunicado se recuerda, también, que la ejecutiva ya había acordado iniciar los trámites para hacer efectiva la renovación «pese a algunas ausencias significativas» en la reunión en que fue adoptada esta decisión, «entre ellas las de aquellos que hoy desgraciadamente han decidido dimitir».

«El proyecto de renovación del Secretariado Nacional responde a los acuerdos aprobados en la Asamblea Nacional de Esparreguera (Barcelona)», precisa la CUP antes de añadir que dichos acuerdos prevén elegir un nuevo secretariado «por equipos» de once personas además de cuatro candidaturas individuales.

En el comunicado de la CUP se indica que hay que seguir trabajando para «generar consensos amplios» en los debates complejos y en la toma decisiones internas.

La CUP rechaza, en cambio, «entrar a valorar las acusaciones formuladas por los dimisionarios», que denuncian «actitudes sectarias», aunque sí que desea subrayar que los procesos de debate se han hecho «con todas las garantías democráticas posibles» por lo que los miembros que no han dimitido «tienen la conciencia tranquila».