STEINMEIER RECONOCE EL DERECHO A DECIDIR DE LOS CIUDADANOS BRITÁNICOS
Faltan cuatro días para la consulta sobre el «Brexit». La clase política alemana se muestra dividida ante la consulta, aunque prefiere que nada cambie. El mutismo de Merkel viene acompañado por el respeto de Steinmeier y la «táctica guerrillera» de Schäuble.

Una semana antes de que los británicos decidan en referéndum sobre su permanencia en la Unión Europea (UE) el tema por fin llegó a los medios de comunicación alemanes, que hasta entonces lo habían seguido a cierta distancia como si fuera una de esas rarezas inglesas que en el Viejo Continente no se entienden. Sin embargo, desde que algunos sondeos auguran una ventaja del «Brexit» en favor de dejar la UE, la atención mediática se ha incrementado.
Eso ha culminado, por ahora, en una caída de la libra esterlina frente al dólar y de las bolsas europeas. En las secciones de economía se lee que desde el lunes se han producido pérdidas por valor de 400.000 millones de euros. En esa situación, al semanario “Der Spiegel” se le ha ocurrido publicar un número especial en su actual edición bilingüe, en alemán e inglés, para impulsar el «No» al «Brexit». Desde Gran Bretaña, el diario de mayor difusión, “The Sun”, ha reaccionado con otra campaña en favor del «Sí».
Mientras tanto, en las más altas esferas políticas de Berlín impera aún el deseo del primer ministro británico, David Cameron, de que ningún político europeo se involucrara en la campaña. Su homóloga alemana, la demócrata cristiana Angela Merkel (CDU), ha sido muy cauta a la hora de expresar su opinión al respecto. Preguntado por ello, su portavoz, Steffen Seibert, suele repetir incansablemente: «Su posición con respecto al ‘Brexit’ es conocida y no ha cambiado».
De una toma de postura tan simple no puede huir ni su ministro de Exteriores, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier (SPD). Cuando durante un encuentro con los corresponsales adscritos a la Asociación de Prensa Extranjera (VAP) de Berlín se le preguntó al respecto, respondió: «No voy a influir en el debate en Gran Bretaña». «La decisión reside ahora en Gran Bretaña», subrayó el ministro, reconociendo el derecho a decidir de sus socios europeos. Admitió que sigue las encuestas que le llegan desde las islas británicas. Sobre una hipotética salida británica, añadió que después «de un 28 menos 1», la UE no podrá seguir como hasta ahora. Sin embargo, no precisó qué escenarios se barajan en su Ministerio y en la Cancillería si se produjera en tal caso.
El policía «malo»
Tal y como ocurrió durante los debates sobre los diferentes «rescates» financieros de Grecia, su compañero de Gabinete, el ministro de Hacienda, Wolfgang Schäuble (CDU), opta por el papel de malo, diciendo en su habitual estilo sobrio lo que Merkel se calla. «Dentro es dentro, y fuera es fuera», le cita el “Spiegel” al demócrata cristiano, que deja claro que con el «Brexit» el «Reino Unido se quedaría fuera del mercado común».
«Nos preparamos para todos los posibles escenarios para encauzar los peligros» advirtió Schäuble, augurando que la separación se convertiría en un proceso muy largo.
Por eso, el diario conservador “Die Welt” titula que Schäuble y sus socios de la UE están empleando la «táctica guerrillera» contra los partidarios del «Brexit», apareciendo en diferentes frentes del debate con noticias negativas sobre la salida.
En el mismo sentido actuó también el miembro del banco nacional alemán, el Bundesbank, Andreas Dombret, al decir, desde Tokio, que los efectos del «Brexit» serán negativos para el reino y conllevarán una fase de inestabilidad en los mercados financieros internacionales. Por esa razón, en ese caso abogaría por una rápida negociación entre Londres y Bruselas.
La economía alemana teme una pérdida de 45.000 millones de euros hasta el año 2017, según un cálculo del DZ Bank, en el caso de un «Brexit». En 2015, las empresas alemanas exportaron bienes y servicios por casi 90.000 millones de euros a Gran Bretaña, un nuevo récord.
Desde el Gobierno alemán aún no se ha explicado cuáles son los escenarios que se barajan para después del 23 de junio. Aparte de tener que hacer frente a la reacción de los mercados financieros el día después, otro frente va a ser evitar que el «Brexit» sirva de ejemplo para otros países.
En el caso de que el ultraderechista Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) llegara al poder en dos años, también Viena podría tomar este mismo rumbo.
Otra incógnita importante se producirá respecto a los Países Bajos por sus muy estrechas relaciones económicas con Gran Bretaña.
El próximo jueves se sabrá qué encuestas acertaron el resultado y cuáles servían más bien para despistar o hacer negocio en las bolsas.

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