
«Como medida de seguridad inmediata, otros movimientos de convoyes en Siria han sido suspendidos por ahora a la espera de una evaluación adicional de la situación de seguridad», ha señalado Laerke en un briefing, precisando que la ONU había recibido recientemente permiso del Gobierno sirio para repartir ayuda a todas las zonas asediadas.
Un convoy con ayuda fue bombardeado ayer cerca de Alepo, matando a 21 personas, según los últimos datos facilitados por la Cruz Roja.
«Unos 20 civiles y un empleado de la Media Luna Roja fueron asesinados mientras descargaban un camión que transportaba ayuda humanitaria vital. Mucha de la ayuda quedó destruida. El ataque deja a miles de civiles sin comida ni asistencia», reza un comunicado de la organización.
EEUU acusó a Rusia de estar detrás de este ataque.
La agencia oficial SANA informó ayer de que el Gobierno sirio daba por terminado el alto el fuego de una semana pactado con Estados Unidos.
«Esto es muy preocupante. Vemos una reanudación de la violencia, una intensificación de los combates en muchos puntos», ha denunciado el director para Oriente Próximo y el Norte de Africa del CICR, Robert Mardini, en declaraciones a Reuters en Ginebra.
«Teníamos algo previsto en cuatro localidades, pero por ahora han quedado en suspenso para evaluar las condiciones de seguridad», ha señalado, en referencia a las localidades de Fua y Kefraya, asediadas por los rebeldes en Idlib, y Madaya y Zabadani, bloqueadas por las fuerzas gubernamentales junto a la frontera libanesa.
Al menos 18 de los 31 camiones del convoy de la ONU y la Media Luna Roja Siria (SARC) resultaron alcanzados el lunes junto con un almacén de la Media Luna Roja, según ha indicado el portavoz de la ONU en Nueva York, Stephane Dujarric. El convoy estaba trasladando ayuda a 78.000 personas a la localidad de Urm al Kubra, en la provincia de Alepo, ha señalado.
El director de la SARC en esta localidad, Omar Barakat, figura entre los fallecidos, ha confirmado Mardini. «El equipo está conmocionado». «Omar resultó gravemente herido y el equipo de rescate no pudo llegar a él en dos horas. Cuando fue evacuado no pudo sobrevivir a sus heridas», ha precisado.
Otro convoy separado de la SARC y CICR a Talbisé, en la provincia de Homs, hizo su primera entrega desde julio este lunes con suministros para más de 80.000 personas. El equipo se quedó allí durante la noche debido a los intensos enfrentamientos, ha indicado Mardini.
Desvincular ayuda y política
«Si Dios quiere, estarán de vuelta a Homs esta mañana», ha confiado. «Es difícil leer el entorno en las próximas horas porque hay una mezcla de intensificación de los combates y politización de la ayuda humanitaria (...) Ha llegado el momento de desvincular el trabajo humanitario de la política», ha sostenido Mardini.
El presidente del CICR, Peter Maurer, ha denunciado que el «ataque fue una flagrante violación del Derecho Internacional Humanitario y es inaceptable». «No proteger a los trabajadores y las estructuras humanitarias tienen graves repercusiones en el trabajo humanitario en el país», ha sostenido en una declaración.

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca

Muere un joven motorista de 24 años en un accidente de tráfico en Hernani

Un incendio provoca unos 40 muertos y 100 heridos en una celebración de Nochevieja en los Alpes


