
Chrysallis ha lanzado en Nafarroa y la CAV una campaña que pretende visibilizar y normalizar la transexualidad de los menores con la colocación de carteles en marquesinas de paradas de autobuses, así como en redes sociales, con una imagen y el lema «Hay niñas con pene y niños con vulva».
Ayer, la asociación católica Centro Jurídico Tomás Moro pidió que la Fiscalía acuse por corrupción de menores a esta asociación porque en las imágenes de su campaña aparecen dibujos de niños desnudos y consideró que se trata de una campaña de «publicidad engañosa» y que «atenta» contra la ciencia.
En una nota, Chrysallis, que agrupa a familias de menores transexuales, ha respondido así hoy, aunque sin citar directamente al centro católico, a las acusaciones lanzadas sobre su campaña.
Chrysallis ha apuntado que en su asociación se dan «familias de todas las sensibilidades políticas y religiosas», a quienes une «visibilizar la realidad» de sus hijos entre la sociedad para poder así «respetarla y acompañarla».
Asimismo, la asociación ha indicado que el objetivo de la campaña es «el diálogo y la profundización en el conocimiento, desde el respeto, el estudio y el rigor científico».
La asociación Tomás Moro logró reunir en un día más de 5.000 apoyos en contra de Chrysallis, según informó ayer en una nota de prensa.
Facebook, que en un principio bloqueó en su red las imágenes de la campaña porque en los dibujos aparecen los órganos genitales, levantó ayer la censura y comunicó a la asociación que el cartel había sido eliminado «por error».

Lateralidad, un tema desconocido pero crucial en el aprendizaje de las niñas y niños

PNV ganaría en Bizkaia mientras EH Bildu es la fuerza emergente, según un sondeo foral

Ertzainas acusan a los antifascistas del 12-O de usar «tácticas militares» en Gasteiz

Josu Jon Imaz agradece a Trump que «abra las puertas a una mejor Venezuela»

