En una alocución retransmitida en la televisión estatal, el presidente saliente de Gambia, Yahya Jammeh, ha anunciado que deja de ser el presidente del país y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, asegurando que «no es necesario que se derrame ni una sola gota de sangre».
El expresidente ha iniciado su intervención dirigiéndose a los gambianos, a los que les ha recordado que su primera preocupación ha sido la de «preservar las vidas de los gambianos», tarea que ha calificado de «sagrada».
Pero también ha asegurado que cree en «la importancia del diálogo» y en la capacidad de los africanos de «resolver, entre ellos mismos, todos los desafíos hacia el desarrollo democrático, económico y social». El ya expresidente ha afirmado que por encima de todo está «la independencia del pueblo».

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