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VENECIA

Okariz y Prego dialogan en torno al espacio vacío en la Bienal de Venecia

Itziar Okariz y Sergio Prego representan al Estado español en la 58ª Bienal de Arte de Venecia con un proyecto comisariado por Peio Aguirre y que «perfora y vacía» el espacio físico, a través de sonido, imagen, escultura y arquitectura. La exposición «une por primera vez el trabajo de los dos artistas», aunque ambos han desarrollado su trayectoria «en paralelo» y de forma relacionada desde comienzos de los años 90, subraya Aguirre.

Un irrintzi da la bienvenida al pabellón del Estado español en la Bienal de Venecia. El proyecto se llama “Perforado por Itziar Okariz y Sergio Prego” y el título fue elegido después de inspirarse en la “Estética del silencio”, de Susan Sontag, en la que se reflexiona sobre el concepto de perforación del espacio con el sonido. Así, esta muestra de arte contemporáneo –un reconocimiento internacional al arte vasco en opinión de Aguirre– propone a los visitantes sumergirse en un viaje de sensaciones, generadas por todos sus sentidos, a partir de un pabellón “vaciado”, en el que se usa «el espacio con cierta voluntad de desocupación».

«Es un pabellón en el que el cuerpo aparece representado y esta idea de perforación asociada al cuerpo me parece una metáfora importante y potente en esta edición», comenta Aguirre.

Nada más entrar, el visitante se encuentra con una serie de muros blancos, en los que están proyectadas unas grabaciones de Itziar Okariz, unas performances que representan tres trabajos distintos.

En el primero de los vídeos, Okariz y su hija producen los sonidos del mar con una respiración «oceánica», profunda, una respiración propia del yoga. Esta grabación es reemplazada cada tarde, a las 16.00 horas, por una performance en vivo.

«Son dos respiraciones, cada una está separada, la respiración es como el elemento básico de la subjetividad, cada una tiene un tono, tiene una cualidad, está relacionada con la voz del individuo», señala Okariz a Efe. El segundo trabajo está compuesto por conversaciones que Okariz mantiene con estatuas en distintos museos del mundo, como el Museo Guggenheim de Bilbo, el MoMA o el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Estos diálogos se presentan «fragmentados, por un lado el vídeo, por otro lado el audio y después el texto escrito en folios enmarcados en las paredes», sostiene Aguirre. Monólogos íntimos, subjetivos, poéticos, prosigue este comisario, «muy difíciles de comunicar y de transmitir» y que evidentemente «no obtienen respuesta». Okariz ha querido llevar así a la ciudad de los canales una serie de conversaciones «en diferentes idiomas» que ha tenido con estatuas, y algunas de ellas las expone en el pabellón del Estado español, como una de Jorge Oteiza y otra del artista peruano Armando Andrade-Tudela.

El tercero de los vídeos de Okariz es una grabación que forma parte de una serie en la que comenzó a trabajar en el año 2000 y que se llama “Mear en espacios públicos o privados”, en la que la artista «cuestiona las normas sociales, meando de pie».

El vídeo que los visitantes de la Bienal podrán ver es uno grabado en su casa de Nueva York, en el que Okariz recorre su casa, hasta abrir la puerta principal y salir al exterior, donde cae una fuerte tormenta. «En el trabajo de Itziar, la desocupación del espacio se da a través del sonido, mientras que en el de Sergio tiene que ver con una idea de desocupación de la llamada escultura o arquitectura neumática», subraya Aguirre.

En este sentido, Prego utiliza el jardín trasero del pabellón para insertar tres estructuras «muy simples, de aire que ocupan un volumen y se insertan en el espacio», y por las que cae agua.

Dentro del pabellón, expone una serie de dibujos, pintados en 2018 y en los que se muestran «distintos dibujos de plantas y órganos sexuales», y también formas de silicona, infladas con aire.

Aguirre justifica que «hay una voluntad de vincular a estas formas orgánicas de membrana con elementos que remiten al cuerpo, que tienen un componente corporal muy fuerte». «Algunos de ellos emiten a cierta estética de lo carnal, que incluso puede vincularse con lo sexual, a partir de los brillos de una estética sadomasoquista de alguna manera», concluye.

 

¿Qué trato damos a los migrantes?

La 58ª edición de la Bienal de Arte de Venecia pregunta a los visitantes qué trato dan los Estados desarrollados a los migrantes que huyen de sus países de origen, con la exhibición de los restos del mayor naufragio en el Mediterráneo, un gran pesquero que se hundió en 2015 y dejó más de 700 muertos. Cubierto de óxido, lleno de golpes y con trazos azules de la que fue su pintura original.

Así, se puede ver este enorme pesquero que ha sido anclado en el Arsenale –los antiguos astilleros venecianos–, una obra con la que el artista suizo Cristoph Büchel quiere provocar a los visitantes y cuestionar si es correcto el trato dado a los migrantes que intentan llegar por ejemplo a Europa o a Estados Unidos y encuentran las puertas cerradas.

«La obra cuestiona la relación que tenemos con los migrantes, hace que la gente se pregunte por eso», explicó a Efe Ralph Rugoff.

La Bienal se celebrará hasta el 24 de noviembre. Comisariada por Ralph Rugoff, lleva por tema “May you live in interesting times” (Ojalá vivas en tiempos interesantes).GARA