
El sindicato ha indicado que la ciudadanía y las profesionales sufren «las consecuencias de una falta total de previsión» y ha subrayado que «ha sido un verano muy difícil».
Satse ha explicado que Osakidetza no ha podido cubrir muchas veces las ausencias y «se han llegado a agotar las listas de enfermeras disponibles para ser contratadas».
Por ello, ha exigido al Servicio de Salud que «tome medidas» para solucionar esta situación, entre las cuales se encuentran el aumento del número de plazas de enfermeras y una mejora de las condiciones de trabajo, que evite la «fuga de profesionales».
La central ha asegurado que el personal de enfermería «ha vivido una fuerte sobrecarga», lo que ha aumentado su estrés y el riesgo de accidentes laborales. Todo ello repercute además en la calidad asistencial que se ofrece y en la seguridad del paciente.
Para el sindicato, esta situación ha supuesto además una pérdida de derechos de las profesionales, que se han visto obligadas a renunciar a sus licencias y permisos, a asumir tareas de las personas ausentes o a desplazarse de su lugar de trabajo. Satse ha remarcado que «debe compensarse debidamente a estas personas, con el tiempo y las retribuciones adecuadas».

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