
Miguel Angel Escudero y Eduardo Esteban son los protagonistas de esta historia, jefes de la Policía Foral y la Policía española en Tudela respectivamente. Según desveló ‘Diario de Navarra’, el martes mantuvieron un fuerte enfrentamiento verbal durante una reunión de coordinación en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de la capital ribera.
El incidente fue desatado por el reproche público del policía español al foral, dado que le acusó de que sus agentes no se veían apenas por la ciudad. Este le recordó que las patrullas forales tienen que atender a toda la comarca y no solo a Tudela. En el resto de localidades riberas, varias de ellas de más de 3.000-5.000 habitantes, quien actúa por la parte española es la Guardia Civil.
El rifirrafe fue subiendo de tono hasta el punto de que ambos acabaron cara a cara, según muestra la imagen de ‘Diario de Navarra’. En ella se aprecia que los dos mandos vulneraron las normativas básicas de seguridad, dado que cruzaron increpaciones a escasos centímetros. En la foto difundida se ve a Esteban con mascarilla y a Escudero sin ella.
Modelo policial en Nafarroa
Siempre según ‘Diario de Navarra’, el alcalde Alejandro Toquero (Navarra Suma), intervino finalmente para calmar los ánimos. La tensión ha seguido posteriormente con posicionamientos de sindicatos de ambos cuerpos.
Y en este cruce de comunidades queda de manifiesto el debate pendiente sobre el modelo policial en Nafarroa. Así, el Sindicato de la Policía Foral (SPF) recuerda que este cuerpo dispone de 1.100 efectivos para atender todo el territorio mientras que la Policía española tiene 2.300 y actúa básicamente en Iruñea y Tudela.
Como recordó este reportaje de Aritz Intxusta en GARA, la Guardia Civil tiene nada menos que 53 cuarteles en el herrialde, aunque sea con horario muy reducido, y de ellos cerca de una veintena están en Erribera.

El actor Sambou Diaby, expulsado de un bar de Bilbo acusado de mantero: «Aquí no puedes vender»

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca
