Ramón Sola

El rebote vasco: el socio de EH Bildu a la Generalitat y el del PNV fuera del Parlament

El resultado catalán deja también vencedores y vencidos en Euskal Herria, tanto en lo que respecta a alianzas como a estrategias: el socio de EH Bildu gestionará la Generalitat con una apuesta progresiva hacia la República mientras el del PNV no ha alcanzado el Parlament.

Oriol Junqueras y Arnaldo Otegi, antes del comienzo del mitin de ERC. (@ArnaldoOtegi)
Oriol Junqueras y Arnaldo Otegi en un acto de campaña. (@ArnaldoOtegi)

El resultado de las elecciones catalanas deja también su resaca en Euskal Herria, puesto que EH Bildu y PNV se habían decantado con claridad y a uno le ha salido cara y al otro cruz este 14F.

El aliado de EH Bildu llegará a la Generalitat mientras el del PNV no ha conseguido acceder al Parlament. La participación de la fuerza independentista de izquierdas en la campaña de ERC fue importante, con intervención de Arnaldo Otegi en el mitin del domingo 7 en Girona junto a Oriol Junqueras y Marta Rovira. La visita continuó al día siguiente con Otegi arropando a los líderes independentistas presos, de diferentes formaciones políticas y sociales, a su retorno a la cárcel de Lledoners para pernoctar.

Andoni Ortuzar, presidente del PNV, escenificó por su parte el respaldo jelkide a PDeCat, que ha obtenido un resultado que supera las encuestas (2,6% del voto) pero no ha conseguido llegar al Parlament. Participó en un acto de la campaña de Angels Chacón. Con ello confirmaba implícitamente su distanciamiento casi total del bloque mayoritario del espacio posconvergente, nucleado en torno a Puigdemont y JxCat: la mayor expresión hasta la fecha era la carta de diputados del president en el exilio exigiendo al PNV respeto, que Ortuzar prefirió dar por no recibida.

No se trata en ninguno de los dos casos de una aportación puntual y táctica a campaña, sino que en ambos la sintonía política está muy definida. En el caso de EH Bildu, basta repasar la ponencia política para su II Congreso difundida este fin de semana, en la que se marca una estrategia progresiva a la República vasca basada en la activación popular, alianzas valientes y ventanas de oportunidad, muy similar a lo planteado desde ERC.

En cuanto al PNV, su apuesta netamente autonomista solo puede tener reflejo en la de PDeCat en cuanto a que es la única fuerza de las cuatro independentistas que concede cierta validez a ese marco. El partido del expresident Artur Mas también es el más derechista de los cuatro.

Sortu también sale bien parado con el buen resultado del aliado histórico de la izquierda abertzale, la CUP, que se plasmó en la presencia de Arkaitz Rodríguez, secretario general, en un acto por la autodeterminación el pasado lunes.