
El Chelsea de Tuchel ganó la Champions League gracias al inconmensurable trabajo defensivo de todo el grupo en la final ante el Manchester City. El equipo de Guardiola acabó el encuentro sin realizar ningún remate a portería, un dato complicado de lograr ante un conjunto con el potencial ofensivo que atesora.
El navarro César Azpilicueta, a sus 31 años, ejerció de líder de la zaga desde la posición de central derecho y fue el encargado de levantar la copa como capitán del conjunto londinense. «La clave de este equipo es la energía y la fuerza del grupo. También el trabajo colectivo. Estoy muy orgulloso del equipo», destacaba en sus primeras declaraciones en el canal Movistar y añadía que «esto es lo máximo que se puede ganar a nivel de clubes».
Azpilicueta recaló en el Chelsea el verano de 2012 con el objetivo de repetir la Champions ganada la temporada anterior. En 2013 y 2019 conquistó la Europa League, además de la Premier en las ediciones de 2015 y 2017, entre otros títulos como la FA Cup.

Faltaba poner la guinda a una trayectoria espectacular en la que ha tenido que superar adversidades. Azpilicueta se formó en Tajonar y debutó con Osasuna antes de cumplir los 18 años en 2007 de la mano de Ziganda. Para los 20 ya había disputado cien partidos con los rojillos y en 2010 fue traspasado al Olympique de Marsella por una cifra superior a los 6 millones de euros.
En su periplo en la liga francesa se rompió la rodilla en la primera temporada y al acabar la siguiente el Chelsea se lo llevó tras pagar 10 millones. Le costó ir entrando en las alineaciones, pero la lesión de Ashley Cole le abrió las puertas de la titularidad en el lateral izquierdo. Mourinho llegó a decir que «con once Azpilicuetas podríamos ganar la Champions» y fue elegido mejor jugador de la temporada por sus compañeros.
Con la marcha de John Terry se convirtió en segundo capitán del equipo por detrás de Cahill y asumió la responsabilidad en la campaña 2018-19. Aunque perdió algo de protagonismo con Lampard, la llegada de Tuchel a comienzos de 2021 le ha devuelto a las alineaciones y se ha coronado con el título de la Champions.
Azpilicueta ha sido convocado por la selección española para la Eurocopa, mientras el portero Kepa Arrizabalaga se ha quedado fuera de la lista de Luis Enrique. El de Ondarroa celebró con entusiasmo la victoria en la Champions, pero esta temporada se ha quedado en un segundo plano y no participó en la final.
El Chelsea abonó 80 millones de euros al Athletic en 2018 y su rendimiento ha ido decayendo hasta perder la titularidad. La polémica con Sarri al negarse a ser sustituido y los reproches de Lampard por sus errores provocaron que el equipo londinense acabara fichando a Mendy para sentar al de Ondarroa. Con Tuchel ha dispuesto de más ocasiones, pero su futuro en el Chelsea parece complicado.
En cambio, a N'Golo Kanté le van a entregar todas las llaves de las puertas de Standford Bridge hasta su retirada. El internacional con la selección francesa volvió a completar otra clase magistral en la función de medio centro. Un portento físico que cubre todo el centro del campo, además de incorporarse al ataque cuando tiene oportunidad y no exento de calidad. Tras despuntar en el Leicester que ganó la Premier, fue designado como mejor jugador de la final y no parece que tenga límites.

La resaca en el City y en Portugal
El equipo de Manchester se mostró incapaz de romper la defensa del Chelsea y la innovación introducida en el once por Guardiola no funcionó. El técnico argumentó que «buscaba mucho juego» y defendió que no tenía ningún reproche con respecto al rendimiento de sus jugadores. Al contrario que hicieron algunos futbolistas del United al quedar segundos, el catalán besó la medalla en un gesto de reconocimiento a sus rivales y del mérito que tiene llegar a disputar una final.
Por otro lado, Kevin De Bruyne ha confirmado en redes sociales que sufrió la fractura de órbita y de la nariz tras el choque con Rudiger. El belga espera poder ayudar a su selección en la Eurocopa, aunque quizá tenga que jugar con alguna protección.
Asimismo, la presencia de miles de hinchas en Oporto ha generado una enorme polémica en Portugal en contra del Gobierno de Lisboa. Y es que, además de permitir la presencia de 16.500 aficionados en el interior del estadio cuando no se puede en la liga portuguesa, el comportamiento de los seguidores ha creado incidentes y no han respetado las medidas impuestas contra el coronavirus.


La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca

Muere un joven motorista de 24 años en un accidente de tráfico en Hernani

Un incendio provoca unos 40 muertos y 100 heridos en una celebración de Nochevieja en los Alpes

