Aritz Intxusta
Redactor de actualidad

La letra y la realidad en Nafarroa: Otro verano sin fiestas y sin encierros

El director general de Salud de Nafarroa, Carlos Artundo, ha dejado a las claras que, aunque no exista prohibición expresa, no se podrán soltar vacas ni toros este verano por las calles de los pueblos porque sería incompatible con las restricciones por el covid.

Encierro del Pilón en Faltzes, en 2019. (Jagoba MANTEROLA/FOKU)
Encierro del Pilón en Faltzes, en 2019. (Jagoba MANTEROLA/FOKU)

El debate no arrancó pacífico del todo allá por mayo, pues Navarra Suma, con los alcaldes de Martzilla e Iruñea a la cabeza, maniobró para figurar como el partido que defiende las fiestas patronales frente a la censura de Salud. Con el tiempo, ha calado la prudencia y uno tras otro, los municipios navarros han ido anulando sus fiestas y verbenas por segundo año y el movimiento se desactivó. Por tanto, este seguirá siendo un verano distinto en Nafarroa.

Las «recomendaciones» que ha lanzado Salud a los alcaldes son dos. La primera es no celebrar fiestas como tales. Ni txarangas, ni verbenas y tampoco pañuelicos rojos. Y la segunda es que, si se sacan adelante actividades alternativas de tipo cultural con el dinero que se había consignado para los festejos patronales, que no se celebren en las fechas habituales de las fiestas. Dicho de otro modo, después de lo sucedido el año pasado con las «nofiestas», la consejería ha escarmentado. 

En este esquema quedaba un fleco suelto: los espectáculos taurinos. Para muchas localidades, sobre todo en la Zona Media y Erribera, la suelta de vacas o toros por las calles en fiestas tiene un enorme arraigo. De primeras, las recomendaciones de Salud no prohibían expresamente esta actividad, siempre y cuando el evento tuviera lugar en otras fechas. Sin embargo, esta posibilidad se ha eliminado este viernes.

Artundo, director general de Salud, ha asegurado que resulta incompatible cualquier encierro de vaquillas y toros bravos con las medidas de seguridad que se derivan de la pandemia. No hay forma de garantizar aforos, ni medidas de seguridad, ni apenas control alguno. La única excepción para albergar espectáculos taurinos serían las plazas de toros, que tienen asientos y un control en la entrada, sean estas fijas o portátiles. 

«Nuestra recomendación es que este año no se hagan espectáculos en la calle con vacas. No tiene ningún sentido, ya se podrán hacer el año que viene, pero este año no tenemos las condiciones», ha apuntado el responsable de Salud

«Los encierros serán inviables», ha comentado Juan Carlos Castillo, presidente de la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) y alcalde de Azkoien. Castillo ha recordado, en declaraciones a NAIZ, que, además de la normativa por el covid, ya existía otra muy exigente sobre espectáculos taurinos, que requiere de la supervisión de Policía Foral y presencia de ambulancias. Cumplir con todo es un imposible.

Sin Pilón, una oportunidad para el teatro la música

Uno de los iconos de esa Nafarroa taurina es la localidad de Faltzes, de apenas 2.500 habitantes, donde se corren vacas bravas por un barranco durante el encierro del Pilón. Esta localidad movió ficha antes de recibir el aviso y decidió anular sus fiestas el pasado día 9 de junio, incluyendo, lógicamente, su Pilón. 

«El Ayuntamiento anuló las fiestas por responsabildad con los vecinos. No los podemos poner en peligro. Ya habrá tiempo de celebrar en 2022», comenta Sara Fernández, alcaldesa de Faltzes.  

En lugar de fiestas y encierros, en Faltzes se han instalado dos escenarios, uno en la Plaza de los Fueros y otro donde la Casa de Cultura. La idea es ir celebrando los viernes y sábados distintas actividades culturales, priorizando a los grupos de música y de teatro de la localidad. «Es un ambiente muy distinto que el de fiestas, pero sin duda mucho más seguro. Aún queda pandemia. Todos oímos de casos nuevos y de brotes. Ya llegará el momento», prosigue Fernández. 

En esto de sustituir las fiestas por una calendarización de pequeños eventos culturales en distintos fines de semana, Faltzes solo es un ejemplo más. Todos los ayuntamientos están apostando por eta alternativa, empezando por el de la capital, que ha sacado el «Viva Pamplona viva», no exento de polémica por un costoso premio de hípica.

En las aclaraciones de este viernes de Artundo sobre qué se podrá hacer este verano también salen muy tocadas las comidas populares. Aquí se da una fuerte paradoja, pues a los restaurantes se ha autorizado a ofrecer banquetes de 150 personas, pero a los ayuntamientos se les quiere restringir la opción.

Castillo, sin embargo, describe la problemática con sencillez. «Claro que se puede espaciar a las personas en una comida popular 1,5 metros. Sin embargo, todos sabemos que el antes de una comida así y el después son absolutamente ingobernables», ha aclarado el presidente de la FNMC.