
Lo habitual es informar de la eficacia de las vacunas indicando que previenen de una enfermedad covid grave en un 91% de las ocasiones. No obstante, la desproporción de los casos de enfermedad grave que se genera entre personas que están parcial o totalmente vacunadas y las que no lo están se hace cada vez más evidente en los hospitales conforme la vacunación de la población aumenta.
Según informó ayer el Gobierno navarro, el 80% de los pacientes que hoy pelean por su vida en Unidades de Cuidados Intensivos no había recibido ninguna vacuna. La nota no entra en el porqué se encontraban sin inmunizar.

Según la unificación de datos que ha realizado GARA para Hego Euskal Herria, solo 25 personas de cada cien cumplen el requisito de no haber recibido ninguna vacuna. De ahí, se podría entender que el 25% ha generado ese 80% de los ingresos de UCI (24 camas de 30) en Nafarroa. Sin embargo, la desproporción parece ser todavía mayor.
De esas 25 personas no vacunadas de cada cien, 11 no son vacunables por tener menos de 12 años. Y, hasta donde se sabe, no existe ningún menor de 12 años ocupando puestos UCI en Nafarroa. Por tanto, ese 80% de ingresos UCI no proviene de esas 25 personas no vacunadas por cada cien, sino de las 14 personas que no han recibido una dosis pese a tener edad suficiente.
En la actualidad, cualquier persona mayor de 12 años que quiera protegerse del virus puede hacerlo de forma casi inmediata. Desde Lakua llevan dos semanas advirtiendo de que hay huecos libres en las agendas de vacunación, cosa que hasta este mes no había sucedido. Y Nafarroa anunció que abre desde mañana la posibilidad de vacunarse sin cita previa en Forem, el lugar donde se centraliza la lucha extrahospitalaria contra la pandemia.
La posibilidad de vacunarse en Forem, además, está abierta a las personas que solo residen en Nafarroa de forma temporal, lo que supone una invitación muy clara a que se acerquen personas que no han podido regularizar su situación. Habrá dos opciones a la hora de vacunarse, recibir una primera dosis de Pfizer o Moderna (y ser citado para la segunda). O bien, optar por una única dosis del preparado de Janssen que, tal y como se indicó en la estrategia estatal, es el que se emplea preferiblemente para personas que sufren mucho al ser vacunadas (como autistas, por ejemplo) o las que por sus circunstancias vitales no puedan garantizar volver en la fecha indicada para la segunda inyección (no tienen lugar fijo donde vivir, etc.).
En lo que trata puramente de números, los suministros de dosis que habían decaído en las últimas semanas, vuelven a coger ritmo. La previsión, además, era que la CAV superase el día de ayer a barrera sicológica de las tres millones de dosis, tras quedarse en 2.993.468 inyecciones este domingo.
Asimismo, la inmunización de la franja de 40-49 años (la más populosa) se encuentra prácticamente cerrada. Y esto se traduce en que los nuevos grupos a vacunar avancen de forma mucho más rápida.
Otro elemento a tener en cuenta es que no cuadran las cifras de personas que rehúsan vacunarse que ofrece la CAV (Nafarroa no da el dato) con las que no se han vacunado. Los servicios de salud tratan de corregir haciendo repescas y reiterando las invitaciones a inmunizarse. El viceconsejero de la CAV, José Luis Quintas, apuntó a inicios de agosto que las vacaciones pueden explicar esta pérdida de interés.

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