Gure Esku: «Iluminaremos el Pirineo, pero nuestro objetivo es un ochomil: la plena soberanía»

Vascos y catalanes llevarán el 2 de julio la reivindicación del derecho de autodeterminación a lo alto de más de 300 cumbres del Pirineo, desde el Atlántico al Mediterráneo, iluminando más de 430 kilómetros, en una movilización que se prevé espectacular. Hoy han desgranado las claves.

Amalur Álvarez y Josu Etxaburu han presentado la movilización de la Vía Pirenaica en Donostia.
Amalur Álvarez y Josu Etxaburu han presentado la movilización de la Vía Pirenaica en Donostia. (Jon URBE | FOKU)

Los portavoces de Gure Esku Amalur Álvarez y Josu Etxaburu han expuesto en Donostia las claves de la movilización Pirinioetako Bidea - Vía Pirenaica que han organizado conjuntamente con la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y la Federación d’Entitats Excursionistes de Catalunya (FECC), con la colaboración de Òmnium y Artistes per la República, y que se desarrollará el próximo 2 de julio. Han elegido para la presentación un día señalado, y es que este jueves se cumplen ocho años desde que Gure Esku organizó la cadena humana por el derecho a decidir que unió Durango e Iruñea y que movilizó a 150.000 personas.

Los detalles de la Vía Pirenaica no son nuevos, pero conviene recordarlos por su magnitud: vascos y catalanes iluminarán más de 300 cumbres del Pirineo, desde Higer, en Hondarribia, hasta el cabo de Creus, en Girona. Una línea de luz de 430 kilómetros que se iluminará con linternas y farolas especiales, visibles a 40 kilómetros y a 360º. De esta manera, se unirán Euskal Herria y Catalunya para reivindicar el derecho de autodeterminación de ambos pueblos, en una movilización que se prevé espectacular y emotiva.

Con esta movilización, Gure Esku y las entidades catalanas quieren reclamar la atención de la comunidad internacional y lanzarle el siguiente mensaje: «En Catalunya y en Euskal Herria aspiramos a la plena soberanía, a decidir libremente nuestro futuro y a hacerlo realidad, y reivindicamos que nuestra voz sea escuchada. Se trata de una cuestión de democracia y libertad». 

Ante la complejidad del actual panorama internacional, Álvarez y Etxaburu han abogado por unir fuerzas y utilizar la inteligencia colectiva» para que la voz de vascos y catalanes sea escuchada. «El terreno de juego internacional es muy complejo: los estados y las naciones sin Estado no estamos en condiciones equiparables, pero no por ello renunciaremos a jugar el partido. Tenemos que dejar claro que el origen del conflicto no reside en decidir sino en negar ese derecho». Los portavoces han recalcado que son los estados francés y español los que «provocan un conflicto democrático al negarnos la libertad de decidir» y han dejado claro que «el problema» es de ellos.

Tras preguntarse si «tiene sentido, con Europa en guerra, reivindicar el derecho de autodeterminación», han apuntado que la guerra en Ucrania no hace sino «reforzar la necesidad y el clamor de resolver los conflictos políticos por vías democráticas». «Dada la situación que vivimos en Europa, no solo es conveniente, sino también imprescindible romper la lógica de la real politik que nos conduce a la guerra».

«¿Dónde queremos estar en el próximo referéndum? ¿Vamos a ser turistas soberanistas o vamos a poner las urnas?»

 

Han explicado que miran con atención lo que ocurre en otros pueblos de Europa, en especial Escocia e Irlanda, y se han preguntado «dónde queremos estar cuando se celebre el próximo referéndum de autodeterminación en Europa: ¿vamos a hacer otro mosaico –en referencia al de la Zurriola en 2014–, vamos a ser turistas soberanistas o vamos a ser nosotras quienes también pongamos las urnas? Si queremos coger la próxima ola, será mejor que nos pille nadando», han alentado.

En ese sentido, han puesto en valor iniciativas promovidas desde el ámbito académico y político para establecer estándares de procedimientos básicos a nivel europeo ante los diferentes conflictos presentes y futuros, como las de Eusko Ikaskuntza y el Institut d’Estudis Catalans o la constitución del Self Determination Caucus por parte de fuerzas soberanistas europeas.

Petición el 22 de junio al Parlamento de Gasteiz

La Vía Pirenaica es la primera movilización organizada conjuntamente por entidades sociales vascas y catalanas y pretende ser el inicio de una colaboración a largo plazo, ya que «al unirnos se refuerza el proceso de ambos pueblos».

«Reivindicamos la necesidad de elaborar, acordar e impulsar un proceso para decidir nuestro futuro», han señalado Alvarez y Etxaburu, para destacar, a continuación, que «el 2 de julio los vascos vamos a iluminar 120 cimas, pero queremos dejar claro que nuestra cima no está en los Pirineos, que nuestra cima u objetivo es más bien un ochomil: queremos volver a activarnos masivamente para emprender un proceso soberanista».

Los portavoces de Gure Esku han lamentado «la actitud de los representantes políticos», que «un día dicen una cosa y al siguiente, otra», y que «más allá de sus palabras, no hay plan».

Por ello, han reclamado «menos declaraciones y más acciones» y han anunciado que el próximo 22 de junio Gure Esku pedirá al Parlamento de Gasteiz «reactivar» el debate soberanista, de cara al próximo curso político, porque mientras los políticos parecen «estar a la espera de lo que pase en otros escenarios, a que pasen los ciclos electorales», la sociedad «está cansada de escuchar que no es el momento idóneo».

«El ansia de soberanía de este país no se ha apagado y no creemos que vaya a hacerlo, y si alguien no ve claro esto que decimos, esperamos que una línea de luz de 430 kilómetros le ayude a hacerlo», han defendido.

Más de 300 cimas, 120 para vascos y vascas

Con respecto a los detalles prácticos del acto del 2 de julio, han explicado que a los vascos y vascas nos corresponde el reto de iluminar 120 cimas, desde Jaizkibel hasta Benasque. 

Todas las cumbres «verdes» están en Euskal Herria y son accesibles «para la mayoría de la gente», con algunas cimas accesibles para personas con movilidad reducida. Se espera que en esas cumbres se concentre el mayor número de personas, por lo que habrá límite de aforo para evitar la masificación y preservar el medio ambiente.

Cada pueblo tendrá asignada una o varias cumbres. Por lo tanto, en el momento de la inscripción, vía www.gureesku.eus o en las localidades, cuando indiquemos de dónde somos se nos orientará hacia una cumbre determinada.

La mayoría de las cumbres «rojas» están en el Pirineo Central, y solo son aptas para montañeras experimentadas, por lo que la inscripción será limitada. Los y las participantes deberán mirar la lista de la cumbres en la web, elegir la cima que quieran y escribir un correo a pirinioetakobidea@gureeskudago.eus.

A la hora de inscribirse habrá que abonar 10 euros, cinco destinados a pagar el seguro y los otros cinco para los gastos de organización. Si el participante está federado, solo tendrá que pagar cinco euros correspondientes a la organización. Los menores de 21 años solo tendrán que pagar los cinco euros del seguro, en caso de que no estén federados.

Todas las cumbres verdes cuentan con equipo organizador y está adjudicado el 80% de las rojas

Según han explicado, todas las cumbres verdes ya cuentan con un equipo que se encargará de la organización del día. En las cimas rojas ya hay organizadas expediciones en el 80% de las cumbres.

En cuanto a grupos, agentes, instituciones y empresas, tendrán la oportunidad de patrocinar una cumbre adquiriendo una farola. La cantidad mínima para financiar cada una de estas farolas es de 200 euros.

Jaizkibel será el inicio de la Vía Pirenaica en Euskal Herria, por lo que Etxaburu y Álvarez han hecho un llamamiento a todas aquellas personas que no tengan intención de subir al monte a que acudan allí. Habrá autobuses y en Guadalupe se ha organizado actividades desde la tarde.

Los participantes deberán estar en las cumbres para las 21.00. La acción de iluminarlas se desarrollará entre la puesta del sol y el anochecer, aproximadamente, de 21.45 a 22.30 horas, dependiendo del lugar. Como en Catalunya anochecerá antes, comenzarán antes a encender las luces.

El acto político central tendrá lugar en Catell de Llivia, donde tomarán la palabra las entidades organizadoras, que ofrecerán una emisión en directo tanto de este acto como de las cumbres, con cámaras y drones en todo el Pirineo, para que la iniciativa llegue a todo el mundo.