
Bilbo despide hoy la Aste Nagusia 2022 con un «récord histórico» de asistencia, cifrada en más de 1,6 millones de personas por el alcalde, Juan Mari Aburto, quien ha destacado también el impacto económico de «unos 110 millones de euros» y la «generación de alrededor de 1.700 empleos».
Aburto ha hecho un primer balance de las fiestas, que finalizarán esta noche con la tradicional quema de Marijaia, en las que se han registrado las mayores cifras de asistencia y de eventos de su historia, «en un ambiente festivo único».
También ha destacado la «implicación y participación» de los ciudadanos de Bilbo, y de las numerosas personas que han visitado la ciudad estos días, a quienes ha pedido que «hagan de embajadores» de la ciudad y de «las mejores fiestas del mundo».
En materia de seguridad, ha señalado que desde el inicio de las fiestas han sido detenidas 160 personas por diversos delitos, un número muy superior al de la anterior edición de la Aste Nagusia (2019), mientras que las denuncias por robos, hurtos, lesiones y tocamientos han registrado cifras similares o «un poco por encima».
El alcalde ha expresado su agradecimiento a los efectivos policiales y el personal de limpieza, así como a las comparsas, por su contribución al desarrollo de las fiestas.

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