
La Administración de EEUU ha determinado que el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, cuenta con inmunidad en el caso abierto contra él en EEUU por la muerte en 2018 del periodista Jamal Khashoggi en el interior del consulado saudí en la ciudad turca de Estambul.
El Departamento de Justicia estadounidense ha presentado un expediente ante un tribunal a petición del Departamento de Estado, especificando que el reciente nombramiento de Bin Salman como primer ministro saudí le confiere inmunidad. «El Departamento de Estado reconoce y permite la inmunidad del primer ministro (saudí), Mohamed bin Salman, como jefe en ejercicio del Gobierno de un Estado extranjero», ha indicado Richard Visek, firmante del documento presentado ante la Justicia estadounidense.
Así, ha señalado que «el primer ministro Bin Salman, como jefe en ejercicio de un Gobierno, es inmune mientras esté en el cargo ante la jurisdicción del tribunal de distrito de EEUU en esta demanda».
«Al hacer esta determinación de inmunidad, el Departamento de Estado no analiza los méritos de la demanda y reitera su condena inequívoca del atroz asesinato de Jamal Khashoggi», recalca Visek, asesor legal del Departamento de Justicia.
Tras ello, la pareja sentimental del periodista, Hatice Cengiz, ha dicho que el presidente de EEUU, Joe Biden, «ha salvado al asesino al darle inmunidad». «Ha salvado al criminal y se ha implicado en el crimen. Veremos quién le salva después», ha manifestado. Cengiz ha apuntado además que la decisión de la Administración Biden implica que «Jamal ha muerto hoy otra vez».
«El Departamento de Estado estadounidense ha dado inmunidad a Mohamed bin Salman. No era una decisión que nadie esperara. Pensábamos que quizá habría una luz a la justicia en EEUU, pero de nuevo el dinero va por delante», ha criticado Cengiz en una serie de mensajes publicados en su cuenta en la red social Twitter.
En esta línea, la organización no gubernamental Democracia para el Mundo Arabe Ahora (DAWN), fundada por Khashoggi antes de su muerte, ha apuntado que «el reconocimiento por parte de la Administración Biden del estatus de Bin Salman como jefe de Gobierno de Arabia Saudí, lo que le daría inmunidad en la demanda contra él por el asesinato de Jamal Khashoggi, es un error a nivel legal y político».
El pronunciamiento de la Administración estadounidense ha llegado en la fecha límite para ello, después de que un abogado del príncipe heredero saudí argumentara en octubre que su nombramiento como primer ministro le daba «inmunidad». En este sentido, apuntó que el tribunal debía reconocer que carecía de «jurisdicción» para abordar la demanda.
Nombramiento en el momento apropiado
El rey de Arabia Saudí, Salmán bin Abzulaziz, nombró el 27 de septiembre como primer ministro a su hijo y líder 'de facto' del país debido a que ya encabeza gran parte de las principales carteras del país y está al frente de la toma de decisiones en Riad, sin que hayan trascendido los motivos del nombramiento.
En la demanda, presentada en EEUU en octubre de 2020 en nombre de Cengiz y DAWN, figuran Bin Salman y otros 20 saudíes. La demanda busca el pago de daños civiles y aclarar a través del sistema de justicia estadounidense el nivel de implicación de altos cargos saudíes en la muerte de Khashoggi, incluida la publicación de información de funcionarios y agentes de Inteligencia.
El proceso judicial en Arabia Saudí llegó a su fin el 7 de septiembre de 2020 cuando, tras el proceso de apelaciones, fueron condenadas a penas de cárcel ocho personas por su responsabilidad en la muerte, reduciendo así la pena de muerte dictada en diciembre de 2019 contra cinco de ellas.
Khashoggi, un periodista crítico con la casa real saudí y que trabajaba para 'The Washington Post', desapareció el 2 de octubre de 2018 tras entrar en el consulado saudí en Estambul para gestionar unos documentos para poder casarse con Cengiz. Allí, lo mataron y fue descuartizado, sin que sus restos hayan sido hallados.
La entonces relatora especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard, que realizó una investigación del caso, dijo en junio de 2019 que las pruebas sugieren que Bin Salman y otros altos cargos serían responsables de la muerte. Posteriormente, dijo que los fallos finales eran «una parodia de justicia».

El actor Sambou Diaby, expulsado de un bar de Bilbo acusado de mantero: «Aquí no puedes vender»

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca

