
Los vocales que representan a las asociaciones vecinales en el Consejo del Distrito 7 de Bilbo (que comprende los barrios de Rekalde, Irala, Amezola, Uretamendi y Peñascal) ha presentado su dimisión para mostrar su malestar por el «ninguneo que venimos padeciendo por el equipo de Gobierno Municipal».
«Queremos, una vez más, mostrar nuestra frustración por el caso omiso que se hace a nuestras aportaciones, ideas, iniciativas y proyectos: tanto los promovidos de manera individual como colectiva», han señalado en una nota.
Lo que ha acabado por agotar la paciencia de los representantes vecinales ha sido enterarse por la prensa del inicio de las obras y del proyecto que finalmente se va a ejecutar en el entorno de la Plaza de Rekalde «sin tener ninguna comunicación previa como vocales que nos informara del resultado de las mismas» y después de haber presentado varias alegaciones.
Aseguran estar «hartos y hartas» de dedicar su tiempo y esfuerzo a intentar, siguiendo los cauces participativos municipales, contribuir a la mejora de los barrios y ver como «por un lado todas nuestras iniciativas caen en saco roto; y por otro ver como la calidad de vida del Distrito de Rekalde se va deteriorando por un continuo abandono institucional, a nivel educativo, de movilidad, infraestructuras, transporte, etc».
«Esta forma de funcionar no es para nada participativa ni facilita el consenso ni el trabajo conjunto entre ciudadania y Ayuntamiento para la mejora de nuestros barrios, por lo que nos vemos obligados a tomar la decisión de dimitir como Vocales», han lamentado.

Lateralidad, un tema desconocido pero crucial en el aprendizaje de las niñas y niños

Científicos que trabajan en Groenlandia alertan del riesgo de una apropiación de Estados Unidos

El obispo de Gasteiz sobre las víctimas del 3 de Marzo: «Hay tensión, son de cáscara amarga»

Herri Norte rechaza las agresiones sexuales e instituciones piden que se aclaren los hechos
