
SURNE BILBAO BASKET 76 - ANWILL WLOCLAWEK 71
Bien está lo que bien acaba, pero Surne Bilbao Basket ha dejado demasiadas dudas en la segunda mitad, como si hubieran regresado los mismos fantasmas que le impidieron ganar en Zaragoza el sábado pasado. Lo importante era ganar a Anwill Wloclawek y asegurarse de forma casi matemática la primera plaza de su grupo y el pase a octavos de final de la FIBA Eurocup y lo ha logrado el cuadro bilbaino, pero tras su fantástico segundo cuarto, en el que virtualmente ha roto el partido, luego ha padecido horrores para amarrar el triunfo. Es más, en el último cuarto el trío arbitral le ha dado alguna que otra ayudita para evitarse disgustos, aunque también hay que admitir que los de Ponsarnau han sabido fajarse en defensa.
En ataque, la conexión de Alex Renfroe y Sacha Killeya-Jones, autor de 22 puntos –aunque el polaco Garbacz, con 24, ha sido el máximo anotador del choque–, ha sido lo más destacado, mientras que el 3 de 20 en triples, más los nueve tiros libres fallados, la mayoría en la segunda mitad –aunque el Anwill Wloclawek ha sido aún peor, con 10 tiros libres desperdiciados–, han complicado sobremanera el tramo final, hasta que un agónico triple de Denzel Andersson le ha puesto el sello al choque.
De menos a más
Ha tardado en reaccionar Bilbao Basket, con un quinteto en el que Kullamae ha ejercido de escolta titular y Killeya-Jones de pívot en el quinteto de inicio, pero han tenido que ser el tino de Adam Smith y el brío interior de Thijs De Ridder los que han espabilado a los de Jaume Ponsarnau. A ellos se han unido los dos bases bilbainos, aunque sin excesivas alegrías, en el contexto de un juego estático de los hombres de negro tirando a la espesura excesiva. Sea como fuere, ese primer arreón ha servido para quew Bilbao Basket haya podido adelantarse 21-19 al final del primer acto.
Los bilbainos han querido incrementar su nivel defensivo en el amanecer del segundo cuarto, más aún ante un rival cuyos exteriores buscan hundir a sus defensores en el poste bajo. Pero el trío arbitral ha castigado con excesiva facilidad, aunque por fortuna para el cuadro local, el Anwill Wloclawek ha errado un sinfín de tiros libres. En cambio, los hombres de negro sí que se han mostrado certeros desde los 4,70 metros. Sin grandes alardes, solo con ese acierto más la sociedad que han formado Renfroe y Killeya-Jones –14 puntos al descanso–, Bilbao Basket ha desperezado su cuenta en el marcador, logrando abrir una brecha camino a los vestuarios.
Otro de los factores para relanzar el partido ha estado en la labor defensiva de Xavi Rabaseda. Gracias a sus manos rápidas ha protagonizado unos cuantos robos, y ello ha propiciado contragolpes que han traído fáciles canastas para los inquilinos de Miribilla. Por ende, al final de los 20 primeros minutos, luego de un parcial de 12-4, Bilbao Basket se ha ido a los vestuarios con un 48-36 a su favor. Todo ello, con un solo triple en su haber.
Fallos y miedo
No ha terminado de romper el duelo Bilbao Basket, miejntras que su rival, valiéndose de los tiros libres que ha comenzado a fallar la escuadra bilbaina, ha comenzado a arrimarse en exceso. Tampoco los cambios del banquillo bilbaino han surtido el efecto deseado, sobre todo la pareja que han formado Hlinason y Adam Smith, o un Alex Reyes peleado con el aro.
Esos errores han despertado algunos fantasmas en el subconsciente de los jugadores, podría decirse, y desde luego que el gélido ambiente que ha ido decayendo en el Bilbao Arena, preparado para mejores citas, tampoco ha ayudado. Mientras, entre Garbacz, Sanders y Groves, el Anwill Wloclawek se ha ido arrimando tanto, que tras terminar con 62-55 el tercer asalto, se ha puesto con un peligroso 70-68 en el tramo final, momento en el que los árbitros han perdonado una clara antideportiva a Denzel Andersson –han rectificado su decisión después de haberla pitado así en primera instancia–.
Esa corrección de los árbitros, más alguna falta técnica «barata» que han señalado han facilitado las cosas a los hombres de negro, que además de este leve empujón sí que han sabido aguantar el cabeza merced a su defensa. Con todo, no ha sido sino hasta el triple de Andersson, ya dentro del último minuto, cuando se ha decidido la suerte del partido en favor de los hombres de negro.
FICHA TÉCNICA:
SURNE BILBAO BASKET: Alex Renfroe (10), Kristian Kullamae (6), Denzel Andersson (5), Sacha Killeya-Jones (22) y Xavi Rabaseda (6) –quinteto inicial–, Melwin Pantzar (9), Adam Smith (9), Tryggvi Hlinason (3), Thijs De Ridder (4), Tomeu Rigo (2) y Alex Reyes.
ANWILL WLOCLAWEK: Bell (7), Sanders (14), Garbacz (24), Petrasek (6) y Young –quinteto inicial–, Groves (7), Laczynski (4), Joesaar (6), Wadoski (3), Siewruk y Kostrzewski.
Árbitros: Yilmaz, Maret y Helmsteins. Han señalado técnica al banquillo visitante y al jugador visitante Young. Sin eliminados.
Parciales: 21-19, 27-17, 14-19, 14-16.

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