
«Te hice caso». Con esas palabras agradeció Nico Williams a Unai Simón la enhorabuena que le dio el portero por su renovación. También utilizó una expresión similar al abrazar a su compañero Unai Gómez en las felicitaciones recibidas en el entrenamiento del viernes en Lezama. El pequeño de los hermanos transmitió al resto de la plantilla que había prolongado su contrato con el conjunto rojiblanco y todos los jugadores hicieron una piña para celebrarlo.
El gesto, que fue publicitado por el propio club en redes sociales, pone en evidencia la trascendencia que tiene la continuidad de Nico Williams en el Athletic. Era un paso fundamental para consolidar el proyecto a medio plazo. Un rearme moral como institución para poder mantener intacta la ambición deportiva. Después de seis años, el objetivo primordial es regresar a Europa la próxima campaña. Sin olvidar que la final de la Europa League se jugará en San Mamés en 2025. Por el momento, el Athletic va por el buen camino y se ha asentado en puestos europeos, con una media de dos goles por partido.
Tranquilidad e impulso a la filosofía
El acuerdo con Nico sirve para enterrar las especulaciones y rumores que no ayudan en nada a centrarse en el ámbito deportivo. Cada vez que las negociaciones con un futbolista se encallan, o no prosperan, se acaba pagando la factura en los resultados. Aunque influyan otros muchos factores, lo ocurrido el curso anterior con Iñigo Martínez permanece en la memoria, al igual que sucedió con Kepa en 2018 o en su día con Llorente.
La estabilidad y la tranquilidad son indispensables, y más en un club tan particular como el Athletic. El propio Ernesto Valverde así lo valoraba en sus primeras impresiones tras confirmarse la renovación hasta 2027.
Por su parte, el director deportivo Mikel González alababa las condiciones futbolísticas de un Nico Williams que ha despertado el interés de otros clubes europeos. A nadie se le escapa que un jugador de 21 años, con sus características e internacional, podía disponer de propuestas atractivas.
Sin embargo, ha optado quedarse en Bilbo. Una decisión que supone un impulso para la filosofía del club, según recalcaba el presidente Jon Uriarte. Perder a un joven canterano y hermano de uno de los líderes del actual equipo hubiera supuesto un duro golpe.

Es probable que el club y la afición hubieran preferido una renovación por más temporadas. Y, evidentemente, la cláusula más alta posible. Desde el club se ha ocultado la cifra, pero no se tardará en conocer si algún equipo intenta ficharle.
Nico Williams se ha convertido en el cuarto jugador con el contrato más largo en el Athletic. Ha firmado hasta 2027 y, tienen un año más, Unai Gómez y su hermano Iñaki. El papel del nueve rojiblanco y la familia ha sido también clave. «Nosotros estamos para apoyarle y creemos que lo mejor para él es continuar en el Athletic», aseguraba el mayor de los Williams tras la victoria contra el Rayo (4-0). Los dos hermanos celebraron con goles la renovación. Nico se besó el escudo tras anotar y la grada coreó su nombre al acabar el encuentro.
Oihan Sancet, que amplió el contrato hasta 2032 el curso anterior, y Unai Simón son los otros pilares en los que sustenta el proyecto. El portero de Murgia termina su vinculación en 2025, aunque cada vez que se manifiesta deja en evidencia que su intención es ser una leyenda en el Athletic. Ese One Club Man que acertó a premiar el club durante el mandato de Josu Urrutia. El tiempo dirá si a Nico le seduce esa idea o decide volar por su cuenta. «Ojalá los Williams hagamos historia aquí», comentaba el joven extremo en sus últimas declaraciones. Por el momento, ya han protagonizado un guión de superación para una película que ya se está rodando.
Abordar la confección de la próxima plantilla
La directiva presupuestó un incremento de seis millones de euros en los gastos en personal deportivo para la presente temporada. El tesorero Guillermo Ruiz-Longarte habló de «retener» el talento en la presentación de las cuentas y las primeras renovaciones selladas este curso han sido las de Unai Gómez y Nico Williams. Sin embargo, todavía quedan más de diez jugadores del primer equipo que terminan contrato en 2024.
En algunos casos el club dispone de la posibilidad de prorrogar la vinculación. Es lo que sucede con Malcom Adu Ares y Guruzeta. El delantero donostiarra, autor de siete goles, confirmó que está negociando ampliar el contrato y que su intención es quedarse. Con Yuri, que va a cumplir 34 años en febrero, también existe esa opción. Aunque le han castigado las lesiones, el defensa de Zarautz sigue siendo la primera opción para el lateral izquierdo.

Otro de los habituales en las alineaciones que termina contrato es Mikel Vesga. El gasteiztarra se ha hecho con un puesto en el medio campo con Valverde, tiene 30 años, y todo hace indicar que va a continuar en el conjunto rojiblanco.
De Marcos, que va a cumplir 35 años en abril, también sigue siendo titular en el lateral derecho y será el propio jugador el que tome la decisión sobre su continuidad durante la temporada.
La situación es bien distinta para otros veteranos que se han visto relegados al banquillo. El capitán Iker Muniain se ha convertido en el segundo jugador que más partidos ha jugado en la historia del Athletic, pero ha dejado de entrar en los planes de Valverde.
Raúl García tampoco ha jugado ningún partido de inicio en Liga; mientras, otros como Herrera y Dani García han tenido oportunidades por las bajas de titulares en su posición. Un rol similar al que ha desempeñado un Berenguer que ha marcado dos goles que han dado puntos en el descuento contra Valencia y Celta.
Por último, Peru Nolaskoain apenas ha dispuesto de minutos pese a los problemas en defensa por la baja de Yeray.
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