Pablo Ruiz de Aretxabaleta

Activistas y periodistas señalan a empresas que apoyan al Ejército israelí

Protestas y bloqueos en varias empresas en Europa y denuncias en Gran Bretaña y EEUU, pero también en Turquía, señalan a empresas y Gobiernos que suministran material militar a Israel y que, en casos como el estadounidense, emplean atajos para eludir los controles sobre vulneraciones de derechos.

 Fuerzas israelíes disparan artillería contra Gaza.
Fuerzas israelíes disparan artillería contra Gaza. (Menahem KAHANA | AFP)

La indignación por el horror provocado por Israel en Gaza y Cisjordania ha movilizado a activistas que en Europa han comenzado a llevar las protestas frente a los fabricantes y proveedores de armas de Israel. Entre las señaladas en estas protestas se encuentran las empresas Exxelia, en París, Terma Group, en Copenhague, y Leiden (Países Bajos) y UAV Engines, en Shenstone, Gran Bretaña.

Cientos de activistas también bloquearon ayer fábricas de armas en Bournemouth, Samlesbury, Brighton y Glasgow, frente a factorías que abastecen a la Lockheed Martin de EEUU, que fabrica el F-35 que usan las fuerzas israelíes, al igual que hicieron el mes pasado en Kent y Rochester.

El grupo Trabajadores en Palestina, citado por el diario “The Guardian”, subrayó cómo componentes fabricados por estas empresas han permitido matanzas de civiles en operaciones anteriores de Israel, como el componente de Exxelia que guió un misil para impactar contra la casa de la familia Shuheibar en 2014, matando a tres niños e hiriendo gravemente a otros dos, o las cápsulas fabricadas por Terma Group, que permiten montar mayores cantidades de explosivos en los aviones de combate F-35 y que posibilitaron que estos cazas mataran a decenas de niños en Gaza.

A la vez, la organización palestina de derechos humanos Al-Haq y la Red Mundial de Acción Legal (Glan), con sede en Gran Bretaña, han instado a la corte Suprema británica a intervenir y suspender las ventas de armas de Londres a Israel. La demanda, presentada el miércoles, pide una revisión judicial de las licencias de exportación del Gobierno para la venta de armas británicas susceptibles de ser utilizadas por Israel en Gaza.

«Reino Unido tiene la obligación legal y moral de no otorgar licencias para la venta de armas británicas a regímenes que cometen crímenes atroces», indicó Ahmed Abofoul, abogado de Al-Haq.

Entre estas ventas se encuentran radares militares y componentes para aviones de combate y buques de guerra. Pero además de 472 millones de libras en licencias de exportación «estándar» de valor limitado se han concedido otras 58 licencias «abiertas» por un valor ilimitado, sin los controles de transparencia de las primeras.

El Gobierno británico insiste en que todas sus exportaciones cumplen los criterios que exigen que las armas no puedan usarse en violaciones graves del derecho internacional, pese a la evidencia de crímenes de guerra israelíes como ataques indiscriminados a civiles, bombardeos de hospitales o desplazamiento forzado de población.

La demanda está apoyada por el Centro Internacional de Justicia para los Palestinos (CIJP), tras el rechazo del secretario de Comercio Internacional a suspender la venta de armas a Israel.

En EEUU, grupos de derechos humanos demandaron el mes pasado al presidente , Joe Biden, por «no prevenir el genocidio» en Gaza.

Allí, incluso los laxos estándares de control de venta de armas que permiten que empresas estadounidenses abastezcan de armamento a países violadores de derechos humanos, desaparecen a la hora de reponer el arsenal israelí.

Josh Paul, ex alto funcionario del Departamento de Estado responsable de las transferencias de armas al extranjero, que renunció en octubre en protesta por la falta de control sobre las transferencias de armas a Israel, explicó cómo el Gobierno estadounidense está saltándose deliberadamente estos controles, como la denominada Ley Leahy. También la Ley de Asistencia Exterior prohíbe enviar armas a un país que obstaculice la entrega de ayuda humanitaria.

Biden abre un atajo para vender a Israel

A juicio de Paul, examinar la actuación de todo el aparato de seguridad israelí por violaciones graves de los derechos humanos, como se realiza con otros países, «consumiría demasiados recursos»,  por lo que el Departamento de Estado ha creado un procedimiento especial exclusivo para Israel que, pese a las pruebas a los ojos de todo el mundo, no ha llegado a detectar ninguna grave violación de los derechos humanos.

En plena campaña de bombardeos, el Ministerio israelí de Defensa se jactó el pasado miércoles de haber recibido de EEUU el avión de carga número 200 que transportaba equipo militar para el Ejército. «Se entregaron más de 10.000 toneladas de equipo militar desde el comienzo de la guerra, incluidos vehículos blindados, armamentos, equipos de protección personal, suministros médicos y municiones y más», afirmó.

Una columna de humo se eleva tras un bombardeo israelí. (Menahem KAHANA/AFP)

Como señalaba Gorka Castillo en GARA recientemente, Israel es una mina de oro para la industria militar estadounidense y europea y también los países de la UE eluden las cláusulas sobre las exportaciones a países que violan derechos humanos y permiten la participación israelí en proyectos europeos de I+D o, en el caso español el acceso a los contratos del Ministerio de Defensa a través de filiales o en asociación con firmas españolas.

Incluso Gobiernos como el turco, que han denunciado con claridad el genocidio en Palestina, no han cortado la relación comercial con Israel.

Según constata el medio libanés Al Akhbar, el negocio petrolero entre Turquía e Israel, con crudo de Azerbaiyán, ha aumentado durante la agresión a Gaza, mientras el presidente, Recep Tayyip Erdogan, denunciaba los crímenes de guerra y calificaba al Estado israelí como «terrorista».

También el periodista turco en el exilio Metin Cihan ha denunciado que empresas en el entorno familiar de Erdogan y de altos cargos del partido gobernante AKP continúan comerciando con Israel, entre ellas los cargueros de la empresa de Mert Cetinkaya, socio del hijo del presidente, Burak Erdogan. Añade que desde el 8 de octubre, y solo por mar, Turquía ha importado desde Israel más de 200.000 toneladas de mercancías con 154 barcos.

Se suceden las denuncias de crímenes de guerra

Más de 350 personas murieron y otras 900 resultaron heridas por bombardeos israelíes en 24 horas en Gaza –incluidas zonas a las que forzó a desplazarse a la población– donde el total de fallecidos registrados llega ya a los 17.177, si bien aún se cree que otros 7.000 pueden seguir bajo los escombros de los edificios destruidos. El 70% son mujeres y niños. Otros 46.000 han resultado heridos en una situación en la que los hospitales han quedado fuera de servicio en el norte de Gaza. En Gaza ciudad se intenta reactivar el Hospital Shifa, evacuado semanas atrás tras la toma del centro por parte del Ejército israelí. Los que aún funcionan en el sur están abarrotados, sin combustible ni casi material médico, pero intentan mantener sus servicios pese a estar al límite. Uno de los que se encuentra en peores condiciones es el Hospital Naser de Jan Yunis, que en las últimas horas recibió a un millar de heridos que yacen en el suelo. Los cirujanos de Médicos Sin Fronteras se han visto obligados a realizar operaciones sin los medicamentos o la anestesia apropiada, o amputaciones en niños pequeños en el suelo.

A la vez, la ONG israelí B'Tselem advirtió de que matar de hambre a la población de Gaza «es un crimen de guerra». La vida en la Franja «es una pesadilla inimaginable», pues las posibilidades de supervivencia disminuyen cada día. denunció. A su juicio, la crisis humanitaria en Gaza «no es un efecto secundario de la guerra, sino el resultado directo previsto de la política implementada por Israel». «Cerrar los cruces y permitir una cantidad minúscula de ayuda que no puede empezar a satisfacer las necesidades de los civiles equivale a matar de hambre deliberadamente a la población».

También el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional, Karim Khan, advirtió de que Israel puede estar cometiendo un crimen de guerra al impedir de forma intencionada el acceso de suministros humanitarios a la población civil.

Drones

EEUU ha reanudado los vuelos de drones sobre la Franja de Gaza y mantiene su «asesoría a Israel» que, asegura, son para ayudar «en las labores de liberación de sus rehenes». Gran Bretaña también ha esgrimido ese objetivo para extender la vigilancia de sus drones a todo Oriente Próximo.

Beirut será Gaza

«Si Hizbulah decide iniciar una guerra total, entonces por si solo convertirá a Beirut y el sur de Líbano, no lejos de aquí, en Gaza y Jan Yunis», amenazó Benjamín Netanyahu. El fuego cruzado entre Israel y milicias en territorio libanés se produce a diario desde el 7 de octubre.

Marcha ultra

Qatar acusó a Israel de «provocación» por autorizar una marcha de grupos ultraderechistas para pedir el control judío de la Explanada de las Mezquitas, programada para discurrir por el barrio musulmán de Jerusalén. La Policía impidió que accediera a la Puerta de Damasco.

Guterres

El ministro israelí de Exteriores, Eli Cohen, dijo que el secretario general de la ONU, António Guterres, supone «un peligro para la paz mundial», después de que este activara el artículo 99 de la Carta Fundacional para pedir un alto el fuego en Gaza al Consejo de Seguridad.