Marcel Pena
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Voces jóvenes: la realidad de una generación entre la frustración y la rabia

La Fundación Etorkintza ha reunido a cuatro jóvenes en la charla ‘Voces jóvenes: hablemos de lo que somos’ para dialogar sobre la realidad de los menores de 35 años. Vivienda, trabajo o salud mental son algunos de los temas que se han tratado.

Alba Caín y Óscar de Marcos, en la charla de este miércoles.
Alba Caín y Óscar de Marcos, en la charla de este miércoles. (Aritz LOIOLA | FOKU)

La vivienda, las redes sociales, la búsqueda de empleo… Todo ello forma parte del día a día de los jóvenes. Una generación sobradamente preparada que, sin embargo, no les permite encontrar su sitio en una sociedad que, a menudo, perciben como hostil.

Sobre ello ha versado la charla ‘Voces jóvenes: hablemos de lo que somos’ organizada este miércoles por la Fundación Etorkintza y en la que han participado jóvenes de diferentes ámbitos, orígenes y con realidades muy distintas para explicar, en formato de mesa redonda, cuál es el lugar que ocupan en la sociedad. Para ello, han acudido a la cita el jugador del Athletic Club Óscar de Marcos, la socióloga Alba Caín, la educadora social Amaiur Luzaide y Marwane Oukhoya, joven migrante de Marruecos.

Todos ellos han ofrecido su punto de vista sobre los problemas a los que se enfrentan en su día a día. Por ejemplo, Oukhoya ha hablado de los estigmas que unen migración con violencia, especialmente «en el caso de los marroquíes». Nacido hace 32 años en Marruecos y asentando en Euskal Herria desde hace 3, ha citado el caso de Maroan Sannadi, reciente fichaje del Athletic, como «buen ejemplo» de los inmigrantes. «Nos representa a los marroquíes que estamos aquí, en el País Vasco. Da una imagen diferente de los extranjeros», ha expresado.

Sin embargo, Oukhoya también ha explicado las principales dificultades a las que se enfrenta desde que llegó a Euskal Herria. Aunque tiene estudios de contabilidad, todavía no ha encontrado un trabajo porque «cuando ven que eres marroquí, normalmente prefieren dárselo a los españoles». Una situación que ha unido a la dificultad para encontrar una vivienda, «un problema tanto para españoles como extranjeros».

En ese sentido, Caín ha remarcado que no se siente identificada con conceptos como «nini» («ni estudia ni trabaja»), ya que «no todo el mundo tiene el mismo acceso al estudio o el trabajo», debido a la brecha de género, a la clase social, al origen… En otro sentido, sí que se ha visto reconocida en otro tópico: «Somos la generación más preparada de la historia… con los trabajos más precarios», ha subrayado.

Quizás por ello, el de la salud mental es un tema cada vez más manido entre los menores de 35 años. Caín tiene claro su diagnóstico: «Sin tener unos mínimos cubiertos, es complicado tener una buena salud mental. No es un problema individual, es estructural y colectivo». En la misma línea se ha movido el discurso de Luzaide, quien ha afirmado que si bien «hay menos paro y se firman más contratos, la mayoría son trabajos temporales y parciales. Si lo que sale es una basura, normal que tengamos ansiedad».

«Las redes sociales me hacían daño, me obsesionaba»

En su caso, la también jugadora del Indartsu Club de San Miguel de Basauri ha explicado que para ella, «después de estar todo el día trabajando, hasta arriba de todo», entrenar con sus compañeras le permite «desconectar» y gestionar «la ansiedad y el estrés». Algo que, como futbolista de élite durante más de 15 años, De Marcos conoce de primera mano. En este tiempo, el jugador ha visto cómo «la sociedad ha cambiado mucho», sobre todo con la aparición de las redes sociales y la gestión «de la crítica y el halago».

«Todo eso hace que, siendo joven, no estés preparado para lo que te viene. Con los años, yo también he necesitado acudir a psicólogos, del club y externos, para saber llevar esas situaciones», ha confesado, y ha dicho que por ello decidió quitarse todas las redes sociales. «Cuando tenía 20 años, lo que más me gustaba era que me conociesen. Lo perseguía, porque me subía la autoestima. Ahora, en cambio, busco la discreción y no sentirme observado. Y las redes sociales me hacían daño, me obsesionaba con cualquier crítica, por lo que cuando me empezó a perjudicar me las quité», ha revelado sobre su relación con la tecnología.

Finalmente, los cuatro han respondido a la pregunta de dónde se ven en 10 años. «Como todos los extranjeros, quiero estar integrado: tener mi propio trabajo, un proyecto de vida, tener familia e hijos que puedan jugar en el Athletic», ha dicho entre risas Oukhoya. Por su parte, Caín ha lamentado la inseguridad que se vive hoy día a nivel laboral y de vivienda, por lo que le gustaría que «en 10 años estuviéramos organizados, con problemas colectivizados».

Más incierto es el futuro que ven Luzaide y De Marcos, por motivos distintos. Mientras la educadora social ha afirmado que pensar en el futuro le da «ansiedad», el futbolista ha expresado que se jubilará «dentro de poco», si bien su caso es distinto porque se considera un «privilegiado» al no va a tener «problemas económicos». Eso sí, le gustaría salir del mundo del fútbol y buscar algo con los que «sentirse realizado».