El comerse las verduras del Festival de Berlín
El Festival de Berlín cruza su equinoccio con una Rose Byrne terrorífica en el filme ‘If I Had Legs I'd Kick You’, de la empresa cinematográfica estadounidense A24, y con ‘What Marielle Knows’, de Frédéric Hambalek, futurible fenómeno pop de marca alemana.

No hace tanto, un reconocido crítico comparaba satisfecho las películas de calibre menos contentista, más lentas y menos directas en sus ganchos de taquilla (el mal-apodado ‘cine de autor’) con los verdes en cualquier dieta. Las llamaba ‘las verduras del cine’. Quedan aún muchos titulares por delante (mañana llegan Richard Linklater o Benedict Cumberbatch), pero como en cualquier otro gran festival, los progresivos huecos entre las ruidosas visitas estelares dejan ver toda la variedad de otras voces que pueblan las secciones principales, ‘las verduras’ para el crítico aniñado.
Están el maestro James Benning (‘Ten Skies’) con ‘Little Boy’: la continuación natural de ‘American Dreams (lost and found)’ de 1984 y, en breve, un catálogo de juguetes replicado por las grandes voces de la historia estadounidense contemporánea. O Ira Sachs (‘Passages’), que en ‘Peter Hujar’s Day’ ha adaptado con Ben Whishaw un día real cualquiera en la vida de este celebérrimo fotógrafo neoyorkino de los setenta. Que convivan en Competición al lado de propuestas más convencionales, y que la prensa generalista se enfrente a ellas sin jerarquías ni separaciones artificiales, es el gran milagro anual del certamen berlinés.
Rose Byrne es la ‘Salve Maria’ de A24
A ‘If I Had Legs I'd Kick You’ se la ha oído llegar, empujada por una ola de críticas apasionadas desde Sundance. La segunda película de Mary Bronstein, responsable del clásico del mumblecore ‘Yeast’, con Greta Gerwig (2008), vierte el peso asfixiante de la maternidad sobre las espaldas de Linda (Rose Byrne entre hiperbólica y comedida, muy en la línea de Demi Moore en ‘La sustancia’). A Linda la persiguen los leones de la enfermedad rara de su hija, la excentricidad de sus pacientes (ella tampoco tiene una mejor relación con su psicólogo, Conan O’Brien en un pequeño papel), un marido ausente y, por si fuera poco, un agujero con tintes simbólicos-existencialistas abierto en el techo.
Bronstein explota a su protagonista, en una bola de nieve progresivamente desagradable, por estresante y por asquerosa. La cámara se reboza en el body horror de las manos pringosas y no se despega nunca de su piel sudada, enrojecida y tirante; tampoco de sus malas decisiones. Es claustrofóbica al borde del ridículo, con un punto de crueldad exento de las semejantes ‘Salve Maria’ (fantástica) y ‘Canina’ (desnatada). Las más optimistas anticipan nominación al Oscar.
‘What Marielle Knows’, futura favorita del público
El gigante estadounidense compartía parrilla con la segunda película de Frédéric Hambalek, la primera con presupuesto. Se trata de una dramedia funcional, hasta graciosa por momentos, alrededor de los ecos nefastos tras un what-if fantástico: a raíz de recibir una bofetada, una adolescente temprana desarrolla poderes telepáticos para con sus dos padres (en su cabeza, sabe con precisión quirúrgica todo lo que dicen y hacen). Ante la absoluta falta de privacidad, la vida en familia se transforma en un escaparate permanente en el que sexo, insultos y reproches ya no pueden existir.
La clave del éxito está en un guion matemáticamente escrito y sin miedo a pendular entre el revoltijo cómico y el silencio dramático. Texto siempre presente, lubricado por Felix Kramer y Julia Jentsch (versiones germanas de Romain Duris y de Amy Adams), una pareja protagonista resultona que merece ser descubierta más allá de sus fronteras. Las carcajadas audibles durante el pase para prensa le auguran una buena carrera por delante.
Un bocado de futuro
Un proyecto destaca por entre el runrún del European Film Market, el mercado contiguo al festival. Se trata de ‘Tre Ciotole’, adaptación de la novela homónima de Michela Murgia, que Isabel Coixet está desarrollando y prevendiendo internacionalmente. Como siguiendo a ‘Foodie Love’, Alba Rohrwacher (‘Maria’, ‘La quimera’) y Elio Germano (Mejor Actor en Cannes por ‘La nostra vita’) darán vida a una pareja que trabaja en gastronomía y que, tras separarse, debe poner paz en el diálogo entre su corazón y su estómago.

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