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Israel confirma que no va a cumplir la retirada de Líbano tras vencer el plazo

El Ejército israelí confirmó que seguirá ocupando cinco puntos en territorio de Líbano, incumpliendo la retirada prevista. Líbano apeló a la presión diplomática para que Israel se retire y su Ejército se desplegó en once localidades, donde halló 23 cuerpos.

El Ejército israelí mantuvo las operaciones de destrucción en Kfarkila, en el sur de Líbano, durante el alto el fuego.
El Ejército israelí mantuvo las operaciones de destrucción en Kfarkila, en el sur de Líbano, durante el alto el fuego. (DPA | EUROPA PRESS)

 El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, confirmó que el Ejército seguirá ocupando cinco puntos próximos a la frontera en Líbano, pese a que ayer se cumplió el plazo para que Israel retirase a todas sus fuerzas del sur del país, según lo estipulado en el acuerdo de alto el fuego.

«A partir de hoy, el Ejército permanecerá en la zona de amortiguación en Líbano controlando cinco puestos de avanzada y continuará haciendo cumplir -con fuerza y sin concesiones- cualquier violación (del acuerdo) por parte de Hizbulah», afirmó Katz,

«Hizbulah debe retirarse completamente más allá de la línea (del río) Litani y el Ejército libanés debe hacerlo cumplir y desarmar su presencia bajo la supervisión del mecanismo establecido bajo el liderazgo de EEUU», añadió, a pesar de que es Israel quien incumplió el plazo del pacto y también su prórroga. Katz dijo también haber reforzado la presencia de tropas en el lado israelí, a lo largo de la frontera.

El pasado 27 de noviembre entró en vigor el cese de hostilidades, inicialmente previsto con una duración de 60 días, que preveía la retirada de las fuerzas israelíes del territorio libanés y limitar la posesión de armas en la franja fronteriza a las fuerzas de seguridad libanesas.

El plazo venció el 26 de enero, una jornada especialmente sangrienta en la que Israel mató al menos a 24 personas e hirió a otras 120 cuando los libaneses del sur trataron de regresar a sus localidades ocupadas. Al día siguiente, EEUU anunció, de forma unilateral, una prórroga del cese de hostilidades hasta el 18 de febrero, ante el incumplimiento israelí.

Israel ahora no solo no lo va a cumplir, sino que ha aprovechado esta prórroga para reforzar posiciones y aumentar la destrucción en los pueblos que ocupa en el sur de Líbano.

Una investigación de Al-Jazeera a través de imágenes de satélite y declaraciones de mandos israelíes ha revelado tres patrones en este incumplimiento. En primer lugar, en vez de retirar tropas, el Ejército israelí reforzó sus posiciones, como en localidad de El Hamames, donde ha obstaculizado el acceso de las tropas libanesas, lo que luego le sirve para reprochar a Beirut que no las despliegue. Además, sustituyó infraestructuras civiles por militares.

En segundo lugar, llegó a expandir la restricción de movimientos de la población hasta una superficie de 320 kilómetros cuadrados, el doble del área que ocupaba en noviembre, antes de la tregua.

En tercer lugar, ha mantenido las operaciones terrestres y los ataques aéreos, además de destruir infraestructuras civiles y volar edificios, como en Bani Hayan, Wadi Saluki, Kfarkila o Aita al-Shaab.

El pasado lunes, a unas horas de que concluyera el plazo del alto el fuego, Israel mató a un mando de Hizbulah en un ataque con dron contra un vehículo en Sidón.

EL EJÉRCITO LIBANÉS HALLA 23 CUERPOS

El presidente libanés, Joseph Aoun, ya mostró ayer su falta de confianza en que los israelíes efectúen la pactada retirada total e indicó que mantiene sus contactos con EEUU y el Estado francés para completar la retirada de las tropas israelíes de su territorio «por la vía diplomática porque nadie quiere la guerra».

A la vez, el Gobierno de Líbano advirtió a Israel de «todas las consecuencias legales» que se derivan de la permanencia del Ejército israelí en territorio libanés y que la tratará como una ocupación.

Asimismo, reiteró su compromiso con el cumplimiento íntegro de la resolución 1701, que puso fin a la guerra de 2006 y sobre la que se basa el nuevo alto el fuego.

Por su parte, el Ejército de Líbano anunció el despliegue de sus unidades en una decena de pueblos del sur y en otras zonas fronterizas tras la retirada israelí, donde comenzaron a abrir carreteras y a tratar la munición sin detonar.

En este despliegue ha encontrado 23 cuerpos de víctimas de la ofensiva israelí.

La ONU se limitó a lamentar «otro retraso» en la implementación del acuerdo de alto el fuego. «No esperábamos que se produjera otro retraso en este proceso», señalaron la coordinadora especial de Naciones Unidas para Líbano, Jeanine Hennis-Plasschaert, y el jefe de la Finul, Aroldo Lázaro, que estimaron que este incumplimiento «no debería eclipsar los avances tangibles que se han logrado».

Desde que comenzó su ofensiva en Líbano, Israel ha matado a más 4.000 personas y ha obligado a un 1,2 millones a abandonar sus hogares. Casi 100.000 personas siguen desplazadas en el país.



El Ejército israelí levanta siete nuevas bases en Siria

Israel ha construido al menos siete nuevos puestos militares en Siria, en la denominada «zona desmilitarizada», según el diario israelí “Haaretz”, que divulgó imágenes de satélite. El Ejército israelí aprovechó la caída del régimen de Bashar al-Assad para extender la ocupación del Golán y tomar el estratégico monte Hermon. Ocupó así la «zona desmilitarizada» y expulsó a habitantes de varias localidades, violando el acuerdo de separación de 1974 y asegurando que su presencia allí era «limitada y temporal». Según “Haaretz”, en estas bases el Ejército ha levantado centros de mando, viviendas e instalaciones sanitarias, creando la infraestructura necesaria para garantizar condiciones de vida adecuada a 2.000 metros de altitud y para una presencia prolongada en esta zona estratégica. El ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que el Ejército permanecerá en esos puestos por un período «indefinido».