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La planta solar flotante de Miñao ha ahorrado la emisión de 104 toneladas de CO2

196 paneles solares de 106 kwp de potencia han conseguido un 30% anual de autoconsumo en el Parque Tecnológico de Miñao. La planta solar flotante ha ahorrado la emisión de 104 toneladas de CO2 al aire, a pesar de haber operado «en condiciones climáticas muy adversas» desde su instalación en 2023.

La planta solar flotante de Miñao.
La planta solar flotante de Miñao. (Raul BOGAJO | FOKU)

La planta solar flotante instalada en otoño de 2023 en la balsa de riego del Parque Tecnológico de Miñao, en Araba, la primera de la CAV, ha generado un autoconsumo del 30% anual en este recinto empresarial y ha ahorrado la emisión de 104 toneladas de CO2.

En este tiempo la planta, con 196 paneles y 106 kwp de potencia, ha demostrado «la efectividad y posibilidades» de este sistema de producción de energía a pesar de haber operado «en condiciones climáticas muy adversas» por el amplio rango de temperaturas y por los fuertes vientos, que han superado los 120km/h.

El «éxito» de este «banco de pruebas», que ocupa de 900 metros cuadrados, ha llevado a la empresa promotora, Emica Solar, a impulsar en este tiempo tres «pequeños proyectos» en Almería, Sevilla y Tenerife y a plantearse una «nueva etapa de despliegue» en la CAV y en Canarias.

Esa expansión, con proyectos que la compañía espera concretar «en breve», será posible gracias a una ampliación de capital de 500.000 euros en la que han participado el Gobierno de Lakua a través de la SPRI y la Diputación Foral de Bizkaia, según ha anunciado este viernes esta firma con sede en Abanto-Zierbena.

La previsión de la empresa, creada en 2021 en el seno de Emica Bombas -con más de 125 años de experiencia-, es quintuplicar la cifra de negocio en 2025 hasta situarse en el entorno del millón de euros.

Emica Solar explica que su actividad se verá reforzada por la nueva normativa sobre energía solar flotante, que cambió en agosto de 2024 con un Real Decreto que abre la puerta a instalar paneles solares en los embalses de dominio público, que son alrededor de 1.300 en todo el Estado español.

«Potencial considerable»

Esta modificación «sin duda va a propiciar un desarrollo notable para esta modalidad de generación renovable» porque se trata de un mercado con un «potencial considerable», ya que en el Estado español además de los embalses estatales hay unas 60.000 balsas de agua susceptibles de acoger instalaciones fotovoltaicas.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha identificado ya las áreas de 106 embalses que podrían acoger plantas flotantes y se estima en 8.600 MW la posible generación de energía en embalses y en 10.000 MW en balsas de agua.

En Araba, Bizkaia y Gipuzkoa no hay aún un estudio de prospectiva exhaustivo pero existen balsas de riego e industriales, antiguos pozos mineros y varios embalses susceptibles de acoger este tipo de estructuras. Solo en la Llanada Alavesa, en el medio centenar de balsas de riego de la comarca se podrían instalar más de 40 MW de capacidad, según apunta Emica Solar.

Esta modalidad de energía renovable es aún incipiente en Europa, pero hay países asiáticos, especialmente China, con instalaciones a gran escala. En el Estado actualmente solo hay «un puñado» de plantas flotantes en pequeños embalses o en balsas artificiales destinadas mayoritariamente al autoconsumo para alimentar sistemas de riego.

Una de las ventajas de las plantas flotantes es que tienen un mejor rendimiento que los parques en tierra gracias al enfriamiento que produce el agua y al menor polvo en suspensión que soportan. Ademas, no generan residuos, pueden ayudar a reducir hasta en un 85% la evaporación el agua en periodos de sequía y dificultan la proliferación de algas, lo que mejora la calidad del agua.

Tampoco invaden suelos aprovechables para usos agrícolas y sus costes de instalación son menores ya que no hace falta preparar el terreno y es más fácil y rápido tanto montar como desmontar la planta al final de su vida útil.