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Gibraltar: Un acuerdo Londres-Madrid-Bruselas acaba con la verja y mantiene el estatus actual

El estatus de Gibraltar tras el Brexit tenía algunos flecos por definir y se han sellado este miércoles con un acuerdo a tres bandas: Reino Unido, Estado español y Unión Europea. Se acaba con la verja y se mantiene intacto el actual modelo de soberanía.

La desaparición de esta verja facilitará la circulación a 15.000 personas a diario.
La desaparición de esta verja facilitará la circulación a 15.000 personas a diario. (Europa Press)

La Unión Europea, el Reino Unido y el Estado español han consensuado este miércoles el estatus de Gibraltar tras el Brexit, el último fleco que quedaba en la relación entre ambos bloques después de la salida británica de la UE hace más de cinco años, un acuerdo que pone fin a la verja del Peñón y elimina barreras y controles tanto para personas como para mercancías.

El pacto se ha ultimado durante un breve encuentro en Bruselas entre el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares; su homólogo británico, David Lammy; el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo; y el comisario europeo responsable de las relaciones con Reino Unido, Maros Sefcovic, la cuarta reunión al máximo nivel político entre las cuatro partes.

«El principal objetivo del futuro acuerdo es garantizar la prosperidad futura de toda la región. Para ello, se eliminarán la totalidad de las barreras físicas, los chequeos y los controles sobre las personas y mercancías que circulen entre España y Gibraltar, preservando al mismo tiempo el espacio Schengen, el mercado único de la UE y la unión aduanera», han señalado en un comunicado conjunto.

La cumbre entre la Unión Europea y el Reino Unido el pasado 19 de mayo sirvió para dar un nuevo impulso a unas conversaciones complejas que se habían desarrollado en casi una veintena de rondas de reuniones técnicas a diferentes niveles que se han celebrado en las diferentes capitales involucradas.

15.000 personas en tránsito diario

Con el pacto de este miércoles, la verja física que separa al territorio español de Gibraltar desaparecerá para facilitar el tránsito de las 15.000 personas que se mueven diariamente entre ambos territorios y los 300.000 andaluces de la zona, según ha cifrado Albares.

Bajo los términos acordados, en el puerto y el aeropuerto de Gibraltar se llevarán a cabo controles fronterizos duales que se mantendrán como hasta ahora por parte de Gibraltar y que el Estado español llevará a cabo por parte europea.

«Este acuerdo será en beneficio de la gente», ha dicho el ministro Albares preguntado por si los controles españoles pueden negar la entrada a ciudadanos al Peñón

 

Este era uno de los puntos más conflictivos de la negociación para el lado británico y gibraltareño, que pedían que Frontex hiciese esos controles por parte del bloque europeo.

Preguntado sobre la posibilidad de que Madrid pueda llegar a negar la entrada de ciudadanos al Peñón, Albares ha apuntado que «el espíritu hoy en la sala es que el acuerdo funcionará en beneficio de la gente».

«No veo ningún problema. Al contrario, veo las oportunidades», ha añadido Albares.

El Reino Unido, por su parte, valoró en un comunicado que el acuerdo aporte «una solución práctica para evitar la necesidad de pesados controles y largos retrasos en la frontera», aunque reconoce que «funcionarios españoles serán responsables de garantizar la integridad del área Schengen».

Se trata de un modelo similar, dijeron «al de la Policía francesa que opera en la estación (londinense) de St Pancras».

En el caso del aeropuerto, donde también habrá controles españoles, Londres apunta a que esto abre el camino para que los vuelos a destinos de la UE operen desde y hacia el aeropuerto de Gibraltar, lo que dará al Peñón «más conectividad con el continente».

Convergencia en los impuestos

En cuanto a las mercancías, se eliminarán los controles y se estrechará la cooperación entre las respectivas autoridades aduaneras. Gibraltar tendrá que incrementar poco a poco los impuestos sobre productos como el tabaco para «evitar distorsiones y contribuir a la prosperidad de toda la región».

Albares explicó que quedar «conectado» con la unión aduanera implica para Gibraltar una «convergencia fiscal con el resto de la UE». «Lo que se busca es que haya una competencia justa para todos», ha añadido.

La cuestión de la soberanía

El acuerdo no entra en la disputa sobre la soberanía del Peñón y ambas partes aseguran que «salvaguarda las respectivas posiciones jurídicas de España y el Reino Unido en materia de soberanía y jurisdicción».

Tanto la ultraderecha británica como la española ya claman contra el acuerdo, esta vez desde los dos extremos del conflicto

 

La extrema derecha británica ya se ha posicionado en contra. Como ejemplo, eset tuit: «Esto es una vergüenza. Un territorio británico, vigilado por Bruselas. El Partido Laborista ha vendido a Gibraltar, tal como hicieron con las Islas Chagos. ¿Quién el es siguiente?», ha escrito Darren Grimes, concejal de Reform UK en Durham . Y la española también arremete contra el acuerdo, pero por lo contrario. Vox sostiene que el consenso alcanzado es «ilegal, ilegítimo e injusto» porque Gibraltar «es un territorio colonizado ilegalmente».

El acuerdo llega casi nueve años después de que el Reino Unido decidiera en un referéndum la salida de la UE en junio de 2016 y cuatro años y medio tras el 'Acuerdo de Nochevieja', en el que se dibujó el encaje de la colonia británica tras el Brexit.

Gibraltar era el último escollo que quedaba por resolver en la relación entre la UE y el Reino Unido, desde que en marzo de 2023 se llegara a un acuerdo sobre el norte de Irlanda.