Daniel   Galvalizi
Periodista

El otro debate: Sánchez reivindica su posición en la OTAN y Feijóo lo tacha de «peligro»

El presidente desautoriza a Mark Rutte, de quien dice que no tiene capacidad para hacer los cálculos del gasto español. El líder del PP le afea que ha enfrentado al país «a toda Europa». EH Bildu y Podemos proponen abandonar la alianza atlántica.

Sánchez y Rutte bromean en la cumbre de la OTAN en La Haya.
Sánchez y Rutte bromean en la cumbre de la OTAN en La Haya. (Nicolas Tucat | AFP)

El día que la comparecencia por los casos de corrupción se llevó todos los focos, pero en el Congreso también ha habido un debate por la política de defensa y gasto militar que acordó, o dice haber acordado, el presidente del Gobierno español. Sánchez ha ratificado su posición del 2,1 % de inversión a pesar del 5 % reclamado por la alianza atlántica.

Después de una hora de receso tras cuatro horas de un debate de alto voltaje sobre corrupción, Sánchez ha comparecido sobre la OTAN, en lo que ha sido su último pleno hablando ante las Cortes hasta septiembre.

El líder del PSOE se ha ratificado en su posición: el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas han cifrado en un 2,1% del PIB el gasto necesario para que el Estado español acometa los requerimientos militares de la OTAN y ha reiterado que elevarlo al 5% sería contraproducente para «sostener el Estado del Bienestar».

Incluso ha dado un paso más allá y desautorizado al secretario general de la Alianza, Mark Rutte. «Soy consciente que para la OTAN esto es insuficiente pero el secretario general carece de los datos y del mandato para realizar ningún cálculo sobre España», ha remarcado. Una mayor inversión obligaría a las arcas públicas a «derrochar» dinero de los contribuyentes para «industrias extranjeras».

Sin embargo, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, en un tono menos crispado que en la comparecencia matinal, ha insistido en su tesis de que Sánchez aísla geopolíticamente al Estado español. «Nos ha enfrentado a todos los países europeos. De los 32 de la OTAN, salvo Estados Unidos y Canadá, todos son de Europa», ha enfatizado.

«Su crédito internacional es una inventada», ha recalcado el líder del PP. Le ha preguntado a Sánchez por qué no se ha sentado a negociar y, en su defecto, «por qué firmó si no estaba de acuerdo», en alusión al documento de la cumbre de OTAN donde se da por buena una subida al 5% y que desde Moncloa aseguran que no es de cumplimiento vinculante y que la clave del documento es que no dice «todos los aliados» sino «los aliados».

EH Bildu, Podemos y BNG

Entre tanto, el portavoz de EH Bildu en esta comparecencia, Oskar Matute, ha recordado que «el esfuerzo que tendría que hacer el Estado español para llegar al 5% sería de 300.000 millones de euros», y ha puesto este ejemplo: «Se pueden comprar más misiles o construir más viviendas».

«Las guerras siempre las hacen los ricos para fortalecerse más y las pagan los pobres, que también ponen las víctimas», ha añadido Matute, quien ha sugerido a Sánchez plantearse incluso «salir de la OTAN». También lo viene haciendo Podemos, ya que opina que dejar de estar en ella no implicaría más riesgo que seguir dentro, debido al artículo 5 del tratado de la alianza que implica que «un ataque contra uno es un ataque contra todos».

Por su parte, Néstor Rego (BNG) ha pedido «los papeles que acreditan la excepción» del Gobierno español. «Los dirigentes de la mayor parte de los miembros de la OTAN niegan que exista. Donald Trump acusó al Estado español de no querer pagar... ¿Quién miente, usted, Trump, Meloni...?», se ha preguntado.

Congreso, último sprint

Las Cortes tendrán un último match el próximo 22 de julio, en un «pleno escoba» en el que se votará todo lo que queda pendiente, aunque por ahora, como suele ocurrir en los últimos tiempos, todo es imprevisión: no se sabe con exactitud la envergadura de leyes que deberán votarse ese día y hay dos que están todavía en análisis.

La primera es la llamada Ley Bolaños, que reforma el acceso a la judicatura (que provocó la huelga de magistrados y fiscales conservadores). La segunda, la reducción de jornada laboral. Esta última será decisión de la vicepresidenta Yolanda Díaz y fuentes de Sumar han respondido a NAIZ que la semana que viene se definirá.

Antes de agosto, el tradicional discurso de balance de fin de ciclo que suele hacer Sánchez esta vez será por separado del Consejo de Ministros, según han informado fuentes de Moncloa: el 28 de julio será esa comparecencia y al día siguiente el último cónclave ministerial.

El Gobierno llega al fin del ciclo con un oxígeno impensado, cuatro semanas después de estar al borde de la caída, cuando se conoció el informe de la UCO sobre Cerdán. «Hoy Sánchez está más vivo que ayer, es increíble», comentaba en los pasillos una diputada de un partido aliado. «Tiene mucha suerte de tener a Feijóo y a Vox», remataba con sonrisa irónica. El PSOE cruza los dedos para que no haya más filtraciones y agosto ayude al olvido.